viernes 12 de agosto de 2011

Lo más irritante

Hay veces, como anoche, que hasta lo más irritante de las personas me hace falta. Echo de menos hablar con mi hermana mayor, y que, mientras le cuento algo, se gire a media frase y regañe a uno de sus hijos como si no me estuviera haciendo caso. Echo de menos a Zylgrin, y su forma de empanarse de repente, incluso su forma de quitarte toda la razón con una frase mientras levanta una ceja escéptica. Echo de menos ver a mi padre tirado en el sofá, simplemente, ahí, tranquilo; echo de menos las discusiones insostenibles con Arthegarn. Hasta echo de menos ver a mi madre refunfuñando por el estado del país mientras ve Intereconomía.
Podría quedarme horas mirándoles por el ojo de una cerradura, incluso en esos momentos.
Eso es la nostalgia.

3 comentarios:

arthegarn dijo...

¿Insostenibles? Curioso adjetivo, pardiez...

zylgrin dijo...

Mi ceja de rubia repelente sigue aquí para sacarte de quicio cuando nos veamos :) No lo puedo evitar, es que sube sola... y mira que cuando lo intento no me sale!
Tailof-iu

JESUS Mª SALVADOR dijo...

Eso es amor por tus hermanos y añoranza de que ya somos mayores y vamos creciendo. Intentamos continuamente caminar a su lado aunque los caminos sean diferentes. Nosotros ya intentaremos que sean siempre paralelos.

Un abrazo,

Suso