jueves 22 de septiembre de 2011

Qué es de mi vida

Hola familia blogera.
Ante la insistencia de algunos de mis friends voy a hacer un update.
Sorry por estar missing pero aquí en el trópico nos tomamos las cosas con calma.
Yo no, así que voy a dejar de hablar en spanglish.
Aquí todo el mundo se sorprende de que llevando apenas dos meses viviendo en el país esté "haciendo cosas". Y digo yo, ¿esta gente ha probado a estar todo el día en su casa sin hacer nada de nada? No, thank you.
Como leísteis, agosto fue el mes de la nostalgia. El 5 de septiembre nació mi sobrina y la llamada desde España me pilló en una reunión. Cuando acabó, me metí en una cafetería Spoon donde ponen unos desayunos muy europeos y contacté con mi familia por skype. Se habían llevado el ordenador y un pintxo de interné para presentarme a la nena. Gorgeous.
Esa semana fue difícil.
Después empecé a tomarme las cosas con calma. Con calma, para mis estándares, claro.
En agosto empecé a trabajar con un productor de aquí en un proyecto documental que estaba a medio hacer. Como el proyecto está a medias, y dado el carácter documental, aún no puedo daros una premisa clara. Costa Rica está exportando pianistas de primer nivel a a las mejores escuelas de piano del mundo, hay un nivel pianístico increíble entre jóvenes y niños, y eso me llamó la atención, más en un país "en desarrollo" y tan pequeño. Pensé que podría haber una historia. El responsable es un pianista y maestro ruso que llegó aquí hace 18 años huyendo de una URSS descoyuntada, desorientada y sin un rublo en el bolsillo. Un pianista ruso, con lo que eso supone, de estructura, disciplina, competitividad... de carácter en definitiva. En el trópico. Y de lo que un puñado de chavales costarricense aprendieron de su figura. Y, por supuesto, él de ellos. De cómo viajan por todo el mundo dando conciertos, en Moscú, en París, en Nueva York, en Lituania... Hemos estado grabando con ellos y aún estamos empezando a producir el proyecto. De aquí a un mes espero tener algunos materiales y un plan en condiciones.
Gracias a una amiga, conocí a una directora costarricense casada con un guionista italiano que tenía en el bolsillo los bosquejos de lo que algún día podría ser una feature film. Nos hemos puesto a trabajar en ello. No puedo contar mucho, porque obviamente está protegido y tenemos una serie de claúsulas de confidencialidad que, en esta etapa del proyecto, no me permiten ir de bocachlancla por la vida. Pero, en general, puedo contaros que es una historia sobre género, indigenismo, privación de libertad y extrañamiento. Iba a decir que con tintes sociales, pero "tintes" me parece demasiado eufemístico. De momento me parece que la directora y yo hacemos un buen tándem.
Con todo esto en la espalda, pedí una plaza en un seminario de desarrollo de proyectos cinematográficos para productores profesionales en Miami. Con gran alegría, hace poco me comunicaron que tenía plaza y que, no sólo eso, sino que además nos otorgaban una beca completa, que cubre la estancia allí y la matrícula del taller. Me ilusioné muchísimo. Ahora estoy más tranquila, con más inquietud que ilusión, y con muchísimas cosas que preparar para intentar optar a más historias de este tipo e ir haciendo networking para coproducir la película.
Obviamente estos son procesos largos e inciertos, tanto el del documental como el de la película, y en un momento tan incipiente es más que probable que alguno de los proyectos muera por falta de financiación. Pero, en fin, la idea es trabajar para que eso no pase.
Voy a intentar dar algunas clases de producción audiovisual, pero parece que eso es más bien a medio plazo, por temas de agendas y programas. Ya tengo los contactos y las reuniones agendadas, simplemente es trabajar en ello e ir esperando a que se acomode todo en condiciones. Ojalá acabe de concretarse para el año entrante.
Por lo demás, mi chico y yo estamos bastante felices. Mi familia tica es encantadora y poco a poco voy tratando de encajarme aquí. Tengo una buena amiga que vive en esta ciudad y hemos conocido a una pareja de españoles simpatiquísimos que también van a estar por aquí al menos un año.
Veremos en qué queda esto, supongo que habrá altos y bajos, pero poco a poco. No puedo evitar echar de menos Madrid y a mi gente.

3 comentarios:

Patricia Vera dijo...

Me ha venido bien el update, que yo también estaba un poco desorientada respecto a tu vida. Seguiremos atentos a ver cómo se desarrolla todo. Si yo lo leo y me emociono, me imagino en qué estado de nervios-inquietud-ilusión estarás tú. ¡Suerte!

Zylgrin dijo...

Hace un rato me ha preguntado Pili qué tal te iba mientras limpiaba el polvo :)
Tengo otro montón de ganas de hablar contigo, esta tarde tengo visita y mañana es la boda de Soraya, a ver si el domingo te pillo de nuevo!
Te quiero.

M. San Felipe dijo...

¡Mucha suerte con todos los proyectos! También en el personal ;)