viernes 25 de noviembre de 2011

Assessing my life, 2011

Tras las rejas de los porches de las casas josefinas habitan estos días hinchados muñecos de nieve de plástico, impávidos renos de felpa tiñosa, catetos abetos con hojas de aguja sintéticas, papanoeles vestidos como nórdicos que anuncian Coca Cola. Aquí coexisten en su falta de contexto, recordándome a mi misma mi propio descontexto. Por mucho que el diciembre se disfrace de septiembre, el tiempo pasa, también aquí aunque aquí no haya ni frío, ni nieve, ni hielo, ni bufandas de lana gruesa, ni mazapán, ni turrón, ni jamón ni nada que se les parezca y por mucho que el planeta parezca dispuesto para que en Centroamérica se olvide que el tiempo pasa, que los años cambian, que el mundo envejece y que nada en esta vida es inmutable.
Acaba 2011 y, como cada año, para el día 17, toca escribirle la carta a los Reyes. ¡Yo! Republicana española federalista confesa. Pero, primero, toca evaluar el ya casi pasado 2011, lo que aquí os presento, como siempre, con referencia a mi carta del año pasado. Pronto parto hacia La Habana, Cuba es Cuba, así que mi nivel de comunicación estará más que restringido. Así que, por ahora, aquí os dejo mis reflexiones, unos días antes de lo estipulado, por si feedbacks.
1.- No puedo dejar de estar feliz porque todos estén bien. Incluso ahora, que por primera vez falta Carmenchu, por mucho que llevara años ausente, se la echa de menos. Pero mi gente está bien, es lo más importante, y lo son más aún desde la distancia. Creo que somos una piña, y me siento mucho más “piñón” que hace un año. Pese a los kilómetros.
2.- Mis amigos, siguen ahí. Tuve una enorme decepción a principios de año, que no creo que olvide jamás, sobre todo a nivel profesional. Pero allí estuvieron mi hermano Arthegarn y mi chico, para remediarlo. Mis hermanos y mi mejor amiga se que siguen aquí, aunque no les vea. Y en Costa Rica estoy tratando de identificar amigos, colegas y compañeros en cajones diferentes de mis niveles de estima. A ver si no me lío, con tanto cambio.
3.- Jajajaja, esta es una de esas cosas que lees con perspectiva y piensas ¿No querías caldo? ¡Pues toma dos tazas!
4.- Pues yo creo que sí a todo. Tengo mis momentos “Dramaya”, pero desde luego en 2011 he reído, trivializado y hecho reír bastante más que en 2010.
5.- Aquí sigo fallando. No sé como evitarlo.
6.- Ha sido un año muy duro profesionalmente. Y, cuando decidí irme, empezaron a salir trabajos. Creo que, en al menos un 70%, he conseguido “vivir de lo mío”. En este momento, además, sí llevo mis propios proyectos, y me hace muy feliz. Verdaderamente para mi la realización profesional ayuda muchísimo a la estabilidad emocional y a la realización personal.
7.- Aquí cumplo más bien poco. Confío muchísimo menos en el 99% de la gente. Algo más en mi. Y muchísimo más en los míos. Pero, la verdad, no fiarme “del mundo”, en este momento, tampoco me agobia.

2 comentarios:

Arthegarn dijo...

Ya sabes que, en realidad, tu hermano Arthegarn siempre andaba por aquí.

La mujer del médico dijo...

Ahora me he tirado toda la mañana silbando: "fififiufifififiuuuu".
Gracias!!