sábado, 26 de julio de 2008

Crisis? What Crisis? (Por los veteranos)

Como bien sabe todo aquel suertudo que tiene tiempo para ver Caiga Quien Caiga con cierta asiduidad, este es el disco preferido de nuestro presidente, ZP. La banda es Supertramp.
A mí lo de Supertramp me recuerda a un personaje de un libro recomendable (Into the wild). Lo de crisis ya no se a qué me recuerda. Últimamente a despidos injustificados a palas.

Hoy me quiero centrar en el despido de cerca del 40% de los redactores del semanario en el que trabajo. Y digo redactores. Acorde a los parámetros que establece el periódico me parece que las cerca de 16 cabeceras locales que lleva el grupo en Madrid van a estar llevadas por, como mucho, dos redactores. El resto, pues serán becarios y "ayudantes de redacción", que es un puesto absurdo, como su propio nombre indica, porque si un redactor necesita un ayudante de redacción yo no le llamaría "redactor". Puede necesitar un documentalista, vale. Pero un ayudante de redacción es un redactor pero que echa las miusmas o más horas y cobra menos. Eso todo el mundo lo sabe.

El caso es que no se si os hacéis una idea de lo que supone que echen a cerca del 40% de la plantilla. Yo pensaba, de hecho estaba convencida, de que echarían a dos o como mucho tres personas, después de que hace unas semanas echaran a una de mis compañeras también de forma improcedente. Bien, esta semana han echado al menos a seis redactores. La semana pasada también estuvieron echando a gente, pero de otros departamentes. La semana que viene toca fotografía y maquetación, creo. Con cuentagotas, los cabrones. Cuentagotas, sí, para ir contando las gotas de la tortura china que supone esto para los que trabajamos (trabajamos? trabajan?) allí. Hablaré de redacción porque son obviamente los más cercanos a mí.

Para empezar han echado a una de mis mejores amigas, a la que llamaré Cherre, con la que me consta que su jefa directa estaba encantada y que curraba todo lo que hubiera que currar sin poner mala cara. En realidad no es echarla, es no renovarle el contrato. Hace quince días le habían dicho que le iban a renovar, que no se preocupase. Gracias a dios es joven y se puede permitir cierta movilidad. Sigue siendo una putada, porque obviamente después de aquellas noticias y de llevar casi un año en el medio había hecho sus planes.

Han echado a todas las redactoras con hijos. De hecho a una de ellas, que llamaré La Alegría de la Huerta por razones obvias, la han echado durante su permiso de maternidad (se reincorporaba ahora). Siempre he oído comentar por lo bajinis que si las madres tal que si las madres cual que si no echan horas. En concreto de una de ellas pienso que francamente el medio se la pierde porque era de las pocas personas que de vez en cuando sacaba temas propios. Una de ellas dice que de momento lo deja, que se pone a dar clases o lo que sea. También tiene una familia que mantener. También han echado a dos redactores con los que he tenido menos contacto, pero que a mí me han ayudado. Cervantes siempre tenía un número cuando se lo pedías y Laforet siempre te pasaba temas cuando le llegaba algo que creía que te podía interesar.

A lo que voy es que han echado a absolutamente todos los redactores veteranos. Me encantaría recoger vuestras opiniones sobre una redaccion supuestamente periodística en la que nadie supera los 30 años. Yo tengo 24, queiro decir, no tengo nada en contra de la gente joven, al contrario. Pero creo que todo tiene un proceso y que, en tu trabajo, tienes que contar con alguien que sepa más que tú. Mucho más que tú. Con gente de esa con 15 años de experiencia. Gente que ha pasado por varios medios, varias etapas, varios gobiernos. Creo que los jóvenes podemos aportar esfuerzo y ganas, y creo que más que nuestros veteranos; pero también creo que se evoluciona muchííísimo más despacio sin veteranos. O que incluso no se evoluciona porque no tienes nadie a quien admirar (quiero decir cerca, no me vale que alguien admire a Grijelmo, todo el mundo que empieza en este mundillo debería adorar a ese hombre un par de veces en semana). Nadie que aporte serenidad. Coño, y dignidad, por qué no decirlo. Los jóvenes como somos jóvenes nos vendemos por tres duros cuando valemos por lo menos 25 pesetas como la partida a la maquinita. Hablar con veteranos nos hincha la vena del cuello y saca a relucir nuestra dignidad obrera. No es malo decir que sabemos menos, hemos cometido menos errores que por tanto nos quedan por comoter, hay ideas que no se nos pueden ocurrir solos. Creo que es un error dejar en una redacción una media de edad taaaan baja. Sólo puede salir un periódico echo deprisa (que los jóvenes queremos hacer mucho y lo hacemos muy rápidamente y no dejamos que las cosas reposen) y con desconocimiento.

Y mientras yo necesito dos trabajos y currar uno de cada dos fines de semana para poder llegar apenas a mileurista. Y se me hincha la vena del cuello de rabia e impotencia. De dignidad. De que yo, por ser joven, acepte trabajos tan mal pagados, en los que dejan en la calle a los veteranos precisamente porque los pipiolos cobramos menos. JODER, detrás de cada uno de estos despidos hay una familia. Quiero decir hijos, hipoteca. Lo de que haya una familia es bueno, si no a ver donde se refugiaba uno.

Todas mis amigas en la redacción, salvo dos, se han ido. No dudo que a mi me echen la semana que viene o a la vuelta del verano. Esté en el medio que esté, las echaré de menos los martes. Todas saben por qué.

domingo, 13 de julio de 2008

Hoy no hablo de periodismo

Había empezado la entrada hablando de trabajo. Otra vez me tocaba currar este finde y éste otra mujer a muerto a manos de su ex pareja. Pero estoy cansada de hablar del trabajo. De pensar en el trabajo. Cansada del monotema "muerte(s) violenta(s) de la semana" cuando salgo a tomar una copa con mis amigos. No es que no me preocupen la violencia machista, los crímenes ideológicos o raciales o las reyertas entre chavales que tienen perpetuamente trece años (pavo) aunque hayan dado varias docenas de vueltas alrededor del sol a lo largo de su vida y que acaban a navajazos/tiros en la calle. Es que me gustaría poder contar otras cosas cuando me reúno con los colegas delante de una botella de ron (o de un(os) calimotxo(s) cuando no hay parné).

HOY NO QUIERO HABLAR DE PERIODISMO.

La semana pasada estuve trabajando en un festival de cine de auxiliar de producción. Fue un chasco enorme que tal vez cuente en otra ocasión (trabajo más de azafata que de producción y algún premio a mi parecer claramente tongado). Pero vi buenas pelis.

ASÍ QUE VOY A HABLAR DE LAS PELIS QUE HE VISTO QUE SON RECOMENDABLES PARA DESCARGA Y MÁS AHORA QUE COBRAN EL PUTO CANON POR CUALQUIER COSA

Muy recomendable es Born into brothels, traducida al castellano como "Los niños/chicos del barrio rojo" (yo lo traduciría como "Nacer entre burdeles", aunque creo que es un juego de palabras de to be born (nacer) con to bear, (aguantar, acarrerar) cuyo PP es también born). Para que no corráis diré que es estadounidense a medias y ganó un óscar.
Para espantaros del todo diré que es una peli India. Y de género documental. Un aplauso para los que siguen leyendo esto después de haber visto la palabra "docuemtental" (plas, plas). Lo normal en este país es huir ante el término como si se tratase de "The host".
Estos chavales sonrientes que véis en la foto bajo esa ristra de premios con letras blancas entre laureles son los hijos del barrio rojo de Calcuta. El barrio de las putas. Putas de cochambre, hijas de generaciones de putas, putas de nacimiento. Hijas prostituidas por sus madres años antes de que empezasen a desarrollar sus pechos. Hijos de la delincuencia. Los chavales de la foto juegan a ser fotógrafos (menudas fotos). Juegan a soñar ser algo en la vida. Ninguna escuela les acepta por ser del barrio rojo. Un documental esclarecedor en el que los niños toman la palabra muy a menudo. Agridulce. Con tacto, buen gusto, no se baña en la mierda, cuenta las cosas con una mirada dulce, que para mí es lo que hace especial la película. Relativamente ligero de ver (dentro de que el tema en sí es duro). Cortito (85 minutos). Zana Briski y Ross Kaufman, 2004.

Y por no alargar el post eternamente ya os iré contando en adelante más cosas que ver.

jueves, 10 de julio de 2008

Presentación

Soy La mujer del médico. Quien quiera saber de mí puede leer a Saramago. O a clásicos entre clásicos, como Unamuno, Tolkien, Valle Inclán, Kundera, Rulfo, Bretch, Lorca, Huxley... Puede leer literatura fantástica. Ver películas: Jean Pierrre Jeunet, Bahman Ghobadi, Wong Kar Wai, el enorme Hitchcock, David Fincher, Woody Allen, Kubrick, Coppola, Deepa Metha, Ridley Scott, el binomio Spielberg-Lucas... Puede visitar el museo de Orsay o el Reina Sofía.

Mi última peli ha sido Antes que el diablo sepa que has muerto.
Mi último libro acabado Hacia rutas salvajes.
Mi último disco descargado In rainbows.

Y ya iréis sabiendo más a través de mis manos. Saludos a la blogosfera!