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lunes, 16 de enero de 2012

Una exiliada feliz

El marido de una de mis mejores amigas de Madrid, hoy ya mi amigo, hacía hoy noche en San José, de paso hacia Tegucigalpa, por trabajo. Me contactó desde España para ver si cenábamos y llevo toda la semana entusiasmada.
Hoy le he visto y el tiempo no ha pasado. Le llegaban las ojeras hasta la sonrisa. Eso: cansado, pero divertido como siempre. Le enseñamos la moto, cenamos una hamburguesota, charlamos de trabajo, de Fraga y del habichuelín que crece ahora dentro de la barriga de mi amiga, su esposa.
Le dejamos en su hotel y nos volvimos a casa.
Me hace sentir mucho más cerca de casa.
Que las distancias no son tantas y el tiempo no importa.
Me hace feliz y me da mucha paz.
Y encima me ha traído queso, turrón y aceitunitas; para acompañar el guijuelo de recebo que me llegó esta semana.
Hoy vuelvo a ser una exiliada feliz.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Little sister

En el aeropuerto de Barajas, me encontré al hermano que siempre había querido tener y que tanto eché en falta de niña y adolescente. Mi madre me echó una bendición, porque es creyente. Mi hermano, que se declara agnóstico con esperanza, apareció por sorpresa y me trajo un libro que me tenía prometido desde hacía tiempo, dedicado con una bendición irlandesa.

May the road rise up to meet you
may the wind be ever at your back
may the sun shine warm upon your face
and the rain fall softly on your fields.
And until we meet again, may God hold you in the hollow of his hand.

And remember, little sister... "stick them with the pointy end!"1

Hoy le echo en falta más que cuando creía que no estaba ahí, porque sé que ese hermano existe.

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1 Si no lo habéis pillado, empezad a leer Juego de Tronos, ¿a qué esperáis? Si queréis, me pedís el pdf. Mejor el libro, pero por la recrisis. Hasta entonces, os dejo esto.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Abandonaícos que os tengo...

Como algunos sabéis últimamente he hecho muchísimas horas de coche. La soledad, los silencios y la música muchas veces me hacen viajar tanto o más que los kilómetros recorridos. Llevo dos semanas sin escribir y es que mi mente, mi tiempo y mis pasiones están tan atareados que los días pasan por mi disimulando, sin hacerse ver, tan llenos de momentos curiosos que merecerían ser contados que resulta difícil sentarse a escribirlos. Pero voy a hacer un esfuerzo y a iros contando cosas desde ya, a volver a actualizar más a menudo, que si no se acumulan y después no se por dónde empezar.
En las últimas semanas parece que estoy recobrando cierta capacidad de creer en lo mejor de la gente. Tal vez me equivoque pero, desde luego, me da bastante paz. Hace un tiempo, en una conversación con mi amigo Zares, empecé a entender que todo es superable. Algún tipo de germen medio mitológico sembró aquella charla en mi cabeza que, regado por mil situaciones, ha hido echando raíces en mi cerebro. Y es que, con el tiempo, lo que necesitamos viene a nosotros con naturalidad, siempre y cuando no perdamos la cabeza mientras intentamos alcanzarlo hasta el punto de que nos deje de hacer felices.
Y eso pasa mucho. Lo de perder la cabeza, digo.
Así que, en general, últimamente he dejado de estar preocupada por todo. Ese sería un buen resumen. Siento que me estoy recuperando. Que soy más yo, más lo que me da la gana, menos lo que pienso que pueda esperar nadie. Y, curiosamente, funciona.
Hay muchas cosas buenas en el mundo como para estar de morros.

jueves, 26 de agosto de 2010

Metiendo las narices...

Pues ayer curiosamente me llamaron para un trabajillo, que na, serán 15 días, en una productora de cine. Os lo cuento porque me dijo el productor que iba a tener que currar mucho, y si ya en la industria se curra mucho, supongo que eso sera mucho, mucho. Así que me perderéis un poco de vista, yo y mis continuas quejas del mercado laboral...
Trataré de dejarme ver por aquí y por allá porque llega septiembre y con ello más y más proyectos...
Voy a aprender un huevo trabajando para este productor, me encanta su trabajo y su forma de ver el cine. Y a ver si hay suerte y es una oportunidad para meter la naricilla donde yo quiero. Estoy muuuyyy ilusionada hoy pero, que le vamos a hacer, estoy sosa a la hora de escribir porque estoy medio frita, que ayer acabé demasiado tarde de escuchar norteñas en casa de mi amigo Mexicano. Y luego no había quien me durmiese. Qué risas nos echamos. Aquí os dejo con Paquita la del Barrio, con una canción que creo que a todas nos recordará a alguien concreto... Gandes experiencias vitales, que pasan una vez y no más, gracias al cielo.
Aunque me temo que ayer entre tintos esto tendría más gracia...

sábado, 3 de julio de 2010

Días que me gusta Madrid

Mi relación con la ciudad nunca ha sido muy buena. Donde yo crecí había grandes parques frente a la ventana. Madrid siempre me ha parecido una ciudad con más muros que vanos.

Hoy, hablando con una de esas personas que poco a poco se te convierten más en amigos que en compañeros, como sin venir a cuento, me suelta:

"En escribir influye todo, incluso lo que ves cuando miras por la ventana"


La ventana de la casa donde crecí estaba en un noveno piso, lo veía todo lejos, pequeño, mágico y organizado, en perspectiva. Ahora vivo en un primero y desde mi ventana se ve una maraña de árboles, farolas y calles vacías. No se si me he hecho mayor y todo se me viene encima o si, simplemente, es que he perdido la perspectiva.

Tras unos días de rodaje intensivos, con muchos compañeros yéndose ya de aquí o pensando en irse, me he dado cuenta de cómo me he reconciliado con Madrid, de cómo la echaría de menos si estuviese lejos. Ayer me asomé por una ventana de un segundo piso, sobre las cinco de la mañana, y puse mi palma -por jugar- sobre un cartel de cerámica que reza "CALLE TOLEDO". Es un ejercicio, dada mi mala memoria: tal vez cuando pase por aquella esquina y vea ese cartel pueda pensar "mis manos lo tocaron una noche", y tal vez entonces, en plan proustiano, venga a mi mente aquella noche, mis expectativas, mis ilusiones. En la madrugada, la Plaza Mayor esaba desierta y las farolas se veían más brillantes que nunca. Hoy desde esa misma ventana respiré el aire húmedo de una tormenta y vi salir dos arcoiris.

Para mi Madrid siempre ha sido una cárcel de paredes grises y altas, con un suburbano lleno de gente llena de mundos interiores que jamás salen a la superficie, como el propio suburbano. Madrid me suele hacer encoger la nariz como una pasa y echar de menos un aire verdaderamente transparente. Madrid es turbia. Madrid en verano se me pega y me hace querer poder cambiar mudas de piel, como las serpientes.

Pero pese a la huelga de Metro, hay días en los que me reconcilio con Madrid.

Hace a penas una hora volvía de una sencilla y perfecta cena con tres mujeres sencillas, imperfectas, complejas y perfectas. De esas que merece la pena tener al lado. Y, desde la ventana de mi coche, veía los restos de la lluvia sobre la calle Alcalá, jugaba con el aire fresco que corría entre mis dedos, tan rápido como mi coche se apuraba por salir de nuevo de la ciudad extraña.
En los últimos meses he tenido días en los que pensaba que me estaba reconciliando más y más con la ciudad.

Hoy pienso que, tal vez, depende sólo de la ventana.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Carta a los reyes 2009

Ayer estuve toda la mañana con esto. Siento la extensión. Quienes me conocéis bien y/o me leéis habitualmente ya sabéis de qué va. Es curioso pensar que dentro de un año lo miraré sin saber si me reiré o qué.

PEORES SENSACIONES DE 2009
1.- Rendirme. No querer salir de la cama ni para ducharme. No querer pensar. No tener expectativas. No querer trabajar, porque no veía recompensa. No querer luchar contra ello. Pasar horas y horas ahí tumbada, viendo series, sin querer salir. Sentirme una mierda por no tener ganas de salir de la mierda. Ser débil.
2.- Enviar temas todos los lunes al periódico y no recibir respuesta siquiera. Estrujarme la cabeza por mejorarlos. Ver que tampoco. Ver que alguno de esos temas finalmente salía, y no lo firmaba (cobraba) yo. Ver que trabajar más daba igual, que no me compraban temas por mucho que hiciera. RENDIRME. Encontrarme con que me habían bajado la remuneración por artículo entre un 15% y un 18% cuando llegó una factura. Decepcionarme con mis jefas por no haber dicho nada y hacerse las longuis –creía en ellas. Sentirme un fracaso.
3.- Sentir que a lo mejor verdaderamente él era incapaz de luchar contra ello. Dudar en serio por primera vez, sin dejar de quererle ni un minuto.
4.- La enfermedad de una persona a la que quiero y admiro muchísimo. Va el cuarto porque sé que hoy en día estas cosas se superan, pero siempre es un shock y una preocupación.
5.- “Vamos a tener que prescindir de ti”
6.- Descubrir que en el proyecto documental en el que me había metido no tenían dinero ni para cubrir la fase de desarrollo, cuando me habían dado a entender que sí. Por fin me había ilusionado con algo después del periódico, y salió rana. Que muchas de las expectativas que me habían propuesto, como el Sunny Side, resultasen incumplidas. Que se frustrasen mis expectativas y que la ilusión con la que trabajé fuese inútil. La desesperanza.
7.- Discutir seriamente con uno de mis mejores amigos desde hace varios años. Sentir que había sido ingenua respecto a él todos estos años. Explotar en esa discusión por toda la rabia que tenía dentro, delante de otra amiga, que lo tragó todo sin tener por qué. Querer salir corriendo. Y que, pese a arreglarlo después, lo nuestro nunca haya vuelto a ser lo mismo. La saudade.

MEJORES MOMENTOS DE 2009
1.- Que en esos momentos, de madrugada, en los que me despertaba un instante, él estuviese ahí. Abrazarle y volverme a dormir plácidamente. Los despertares junto a él. Los desayunos de café con leche y un número par de galletas, en la cama. La independencia junto a él.
2.- Que también estuviese cuando todo iba mal. Siempre, siempre, poder hablar con él. De todo. Que me mirase comprendiendo, sin decir nada. A veces diciéndolo. Ver sus ojos preocupados esforzándose por darme el tiempo que me hacía falta para estar bien. Que me ofreciese su apoyo para que hiciese lo que fuera por ser feliz. Que haya sido mi red cuando estaba en la cuerda floja. Esta sensación no la tenía cuando él lo hacía, claro. La tengo ahora, que ya todo pasó.
3.- El cumpleaños de mi madre, escuchando a mis hermanos hablar. Verla a ella feliz. Me hace tan feliz verla a ella feliz…
4.- Aprender a salir del hoyo y volver a querer tener expectativas. (Tengo que decir que las cuatro primeras han sido muy difíciles de ordenar, porque las cuatro son muy intensas, y la cuarta podría lo mismo ser la primera).
5.- Abrir la web de la escuela pensando “a ver quién es el enchufado al que le han dado la beca Ibermedia” y ver mi nombre y mis dos apellidos. Presentir que, por fin, algo podría ir bien. Que los planetas se alineaban para que tomase una decisión. Que tal vez podría haber luz al final del túnel. El apoyo incondicional que me dio absolutamente toda la gente que conozco. Y mis padres. Que el curso me sirva para dar el salto al vacío.
6.- La amistad que me une a mi querida Sara. Cómo me ha apoyado siempre, como me respeta, su forma de querer. Tener una amiga así me hace sentir orgullosa de mi misma y honrada cada vez que pienso en ella. (Te quiero zorra, ya sé que soy una petarda y todo eso, y pienso serlo muchos años más).
7.- Toda la gente deliciosa que he conocido en los últimos meses en distintas ocasiones: Alergia, el Instituto, Solita… Mi (nuevo) cuñado y su familia. Me parece que estoy empezando a volver a creer que hay gente buena y limpia en este mundo. Y tal vez esta sensación no debiera ir la sétpima.

EXPECTATIVAS (MÁS BIEN DESEOS) PARA 2010
1.- Que mi familia siga bien, salud y alegría para todos ellos.
2.- Que mi querida y admirada enfermita se ponga bien del todo.
3.- Que él pueda con ello.
4.- Ver más a mis hermanos. Ver más a mis padres.
5.- Aprender a esforzarme por ver a las personas a las que quiero y que me parecen limpias. Pasar de socializar por socializar. Aprender a priorizar a quién doy mi tiempo y a quién no.
6.- Ganar para vivir, haciendo un trabajo honrado.
7.- Hacer mis proyectos. Signifique lo que signifique eso. Tal vez lo sepa dentro de un año.

martes, 24 de noviembre de 2009

Aprendiendo, vol.II

Os merecéis más explicaciones. Un mes sin noticias, en la red, es un milenio. Y es que no sólo ha sido el curso y las nueve horas diarias de curro. En este mes, para más INRI, me metí en un rodaje. De ayudante, por primera vez en bastante tiempo, durante un par de fines de semana.
Rodamos en el plató de una mítica empresa de efectos especiales y conocí a alguna gente estupenda (sobre todo en producción, claro, quedaron pendientes unas copas que espero que se materialicen un día de estos). Sentí que era útil y además no recaía tanta responsabilidad sobre mis hombros (lo que, de vez en cuando, se agradece).
El primer fin de semana las jornadas de rodaje fueron matadoras. No sé lo que pasó, prácticamente no pisaba el set (estaba todo el rato corriendo en avanzada o echando cuentas en oficina), pero el primer día llegué a mi casa pasada la medianoche y el segundo una hora u hora y media antes. Cuando me levanté para ir a trabajar el lunes estaba exhausta.
El segundo fin de semana fue... singular... Empezó ya con un presagio, el viernes, cuando me mandaron a buscar al de fotografía a la T1 y el hombre llegó a la T2. Venía con su nena de 3 años. Yuju. La nena se puso mala el sábado. Tenía unas décimas. Y él, preocupado. Y, en producción, preocupados porque el rodaje fuese lento por eso ya que él, intermitentemente, se marchaba del set a ver a la nena. Total, que el domingo acabé en el hospital con la ex-mujer (or whatever she was) y la nena sin entender (yo) muy bien qué hacía yo allí. Creo que ese día tampoco había tenido tiempo de comer. Pero en fin, una es tan idiota que se siente feliz cuando cree que está solucionando problemas... Para seguir, fui a por una furgoneta, resultó ser pequeña, tuve que volver al sitio a devolverla y a coger una más grande, para acabar la joranada rayé el lateral derecho (menos mal que estaba a todo riesgo) y debido a todo esto no pude encajar las facturas de rodaje en el excel, por lo que tuve que ir avanzándolo durante la semana. Pero vamos, todo bien. Aprendiendo.
Ese fin de semana, además, una persona del equipo me levantó la voz. Y, joder, descubrí lo tranquila que puedo llegar a ser. Pensé "be water my friend" y dejé las cosas fluir. He aprendido bastante de mi misma con esta experiencia, sobre mis paranoias y sobre mis propios límites. Que me complico demasiado. Que puedo transmitir mucha más tranquilidad de la que siento. Lo importante de dar soluciones cada vez que encuentras un problema, y no de quejarte y quedarte pensando "tenemos un problema". El cerebro tiene que funcionar a 1000xhora y cada problema ha de tener de apellido soluciones rápidas.
Esto, sumado a unas cuantas conversaciones maravillosas con algunas personas del equipo, se traduce en que todo me fue bien, pese a que a ojos no iniciados puda parecer un desbarajuste.
Por eso si me preguntábais qué tal de rodajes os contestaba, como siempre: "bien, aprendiendo".

lunes, 23 de noviembre de 2009

Bien, aprendiendo

Que hasta La vaga haya posteado más que yo en el último mes me ha hecho despertar de golpe. Ayer cumplí un mes sin posts y esto no puede seguir así. Y mira que he pensado en vosotros y que tenía que contaros cosas... Pero entre el curro, el máster, rodajes y distris... Mal, mal, mal. Así que, copilefteando la iniciativa de mi hermano Arthegarn, os iré contando qué es de mi vida, que últimamente se ha traducido en mi beca de estudios, mi curro, el Ficod, cortos, festivales y teatro.
Pero empecemos por el tejado.
Hace aproximadamente un mes arrancó mi curso en Producción de Cine y Televisión, aquel para el que estaba becada y que iba a pillar con tantas ganas. No se si será porque está focalizado, pero por primera vez en muchos años siento que aprendo algo en clase. A veces más, a veces menos. Pero siempre algo.
La coordinadora de la diplomatura es nueva, pero maja. Nos da clase de vez en cuando, y gracias a ella he entendido por primera vez y de verdad cuáles son las funciones de cada uno en rodaje. También he visto que muchas cosas de gestión de equipo se hacen de verdad exactamente como yo las hago. Entiendanme, es gratificante ver que la intuición de una era acertada. Nos ha explicado todos y cada uno de los puestos que intervienen en el rodaje, desde los aclamados jefes de equipo hasta el último "meritorio de...", y a mi eso me ha servido a descubrir lo difusos que son los límites entre la ayudantía/auxiliación de dirección y la de producción. Nos ha explicado todos los procesos y quién es quién en ellos y a mi me ha puesto en claro todo el flujo de trabajo que ya intuía.
El curso me ha hecho plantearme lo poco que se de sonido, y cuestrionarme el por qué de si hice "comunicación audiovisual" jamás tuve una asignatura de sonido en condiciones. Qué vergüenza.
Por lo demás, las clases están estructuradas en pequeños bloques que dan diferente profestores especialistas en una materia, a modo de "seminarios" de profesionales.
Me impresionó que el profesor de "Empresa", al que en adelante me referiré como Gilderoy Lockhart por razones obvias (ese pelo...) se pusiese a contar todo aquiello que se supone que nadie te enseña. Para que os hagáis una idea, yo me refiero a él como "el profe de Chanchullos". Todo lo que está al borde de la ley, los trucos, las mañas... Un personaje: relativista moral, cínico y descarado, que en ocasiones se las da de naive pero que en general no dirime entre el bien y el mal como todos nosotros... Entre los compañeros ya existe la expresión "Ha hablado el pequeño (nombre de pila del profe de Chanchullos) que habita en ti".
La profesora de "Derecho", también conocida por algunos como "Dominatrix", es estupenda y me encanta su bloque temático: derechos de autor y contrataciones. El apelativo se lo adjudicó un compañero (¿lo soñaría?) dada la forma de ella de dar clase. Pero aquí estamos todos encantados, nos encanta que nos metan caña.
Pero con otros profesores no ha habido tanta suerte. Algunas clases han sido una pérdida de tiempo. No todo es magia.
Por fin me he leido la ley del cine. Y me estoy leyendo otras leyes relacionadas. En mi cabecita las cosas van estando cada vez mas limpias y claras.

Pero, sobre todo, tengo la sensación de que he encontrado el rumbo. De que ya no hay marcha atrás, que este es mi camimo y aquí me quedo.
Me encanta salir de clase y hablar con mis compañeros. Últimamente siento que encajo bien con los dos costarricenses, uno de los peruanos, y uno de los colombianos. Sé que con ellos (al menos con algunos) me puedo poner a hablar de presupeustación, de financación o de desarrollo de proyectos sin que me miren con cara de "¿me habé dejado la lavadora puesta?". Me gusta esa afinidad. Me gusta que hagamos pequeños cinefórums de cada cosa que vemos. Que sean críticos, que rasquen defectos en estructuras de guión, en localizaciones o en personajes que no hay quien se crea. Me gusta que podamos hablar con "pasión" del futuro audiovisual, postulando cada uno nuestros propias expectativas y "profecías" para el sector. Me gusta ver sus puntos de vista, hablar de "productos audiovisuales", me gusta que les guste discutir, debatir, que no sólo estudien el temario, sino que se lo cuestionen (nos lo cuestionemos) y quieran exprimir todo lo que puedan sacar de él en todos los ámbitos posibles y que además esa actitud la tengan ante la visda misma. Me gusta que sepan ser relativistas y que, como yo, jueguen a ser el abogado del diablo cada vez que abren la boca. Me gusta que estén en España arriesgando, luchando, siguiendo las directrices del Carpe Diem. Me contagian. Me motivan. Son el tipo de personas que yo esperaba encontrar en la Universidad y que no aparecieron (salvo un par de honrosas excepciones).
Y eso es lo que quiero decir cuando contesto "bien, aprendiendo" cada vez que me preguntáis qué tal me va el curso o cómo me trata la vida.
I'm dancing on my desktop.

lunes, 19 de octubre de 2009

Periodismo y Audiovisuales en la Universidad Carlos III (Vicios y virtudes, I)

Mi recuerdo más preciado de los primeros días de Universidad fue conocer a mi amigo Orsonbuels. Me giré para preguntar (un poco al aire) si habían hecho algo interesante durante la primera semana de clase.

Orsonbuels levantó las cejas y me dijo, clavándome sus ojos escépticos: “No, pero he tomado apuntes. Toma”.

Con eso digo mucho de su carácter y expectativas por aquel entonces. Cuánta razón tenía.

Orsonbuels es una de las razones por las que considero que no me equivoqué, una de las razones por las que volvería a hacer lo mismo, pese a demasiadas clases dignas de “no, pero he tomado apuntes”.

Y con esta reflexión doy por inaugurada la Semana temática de la UC3M. Aquí empieza la crónica de los que se suponía que iban a ser “los mejores años de nuestra vida”. Y el anillo de blogueras participantes será:

* De 8 a 8 y media, Blanca
* Hazte un blog, Irene
* La cuenta atrás, Patricia
* Mis ojos a través de mis manos, La mujer del médico
* See your thougths take shape, Ruth
* Sin saber nada, María
* Soy parada, Laura

Mi primer paso ha sido imprimir mi expediente para subrayar las asignaturas de las que quiero hablar. Espero con esto ser capaz de escribir un post diario sobre las clases, por hacer crónica… y alguno más sobre lo que había más allá de las aulas.

À bientôt

domingo, 14 de septiembre de 2008

Si con 23 años...

...necesitas meterte coca para aguantar una noche de fiesta...
porque a las tres ya estas matao
francamente, eres un triste matao