viernes, 21 de noviembre de 2008



Sumándome a una iniciativa de mi ex-compi Patri, he decidido postear en cadena. El abuso de menores toca como muy pocos pueden llegar a imaginar una de mis fibras más delicadas. La pornografía infantil es una forma de abuso. Alguien tiene que captar esas fotos.

Muchas veces son sus padres. Incluso, sus madres.

Os deseo que nunca en vuestro trabajo os topéis con imágenes de este tipo. Yo me he topado, fotos de una ñiña entre los 6 y los 12 hechas por su padrastro y su madre. En las que salían ambos. Imágenes que jamás describiré a nadie, de las que simplemente diré que alguna parte de mi cerebro aún cree que tenían que ser el mejor fotomontaje de la historia, porque hay cosas que no se pueden ver juntas en una imagen de un menor. Y eso que eran imágenes relativamente poco explícitas. Esa niña, según me explicó un colega que se dedica a estas historias, ahora se acerca a la mayoría de edad con serios problemas para afrontar las relaciones sexuales con su pareja, con miedo, con pánico.

Por favor, denunciadlo. Por la ética. Por el libre albedrío. Por la libertad. Por lo que queráis, no me importa. Yo lo haré por la maravilla que supone poder hacer el amor con mi pareja sin tener miedo, porque nadie abusó de mi de niña.
Si navegando por la Red, alguien descubre una web o un mensaje que promueve o difunde pornografía infantil, se tiene que denunciar a la Policía, telefoneando al 902 102 112, o vía internet a través de la ePágina del Grupo de delitos telemáticos de la Guardia Civil; o bien póngase en contacto con Anesvad remitiendo un e-Correo a nopi(arroba)anesvad.org o telefoneando al 902 118 800.
Yo conozco algo de los métodos que emplean las fuerzas de seguridad, y mi opción es, casi con los ojos cerrados, el grupo de policías nacionales que trabajan contra delitos de pederastia, por buena gente que son.
Gracias de antemano.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Adiós, people

Hoy es mi último día en el semanario. Estoy esperando a que salgan de la reunión de sur para hablar con una amiga. Y me ha hecho gracia escribir un post desde aquí el primero y el último.
Adiós, people!

viernes, 14 de noviembre de 2008

Cerrando etapas...

Muchos sabéis que llevo mucho tiempo ejerciendo dos trabajos.
Entré en el semanario en enero del año pasado, como colaboradora de sur, sin tener ni idea de nada (de cómo ser periodista, a lo que no te enseñan en la carrera no porque no sea algo que se pueda estudiar sino porque el plan de estudios empieza por serr un truño). Hice mis primeros pinitos en esto de la prensa escrita allí.
Seis meses después entré en el diario -en extrañas circunstancias y condiciones- en el que aún todavía trabajo. Tras dejar el semanario tres meses y medio por estar saturada de trabajo, volví. Allí estaban mis compañeras. Total, que en los últimos dos años he estado en ese semanario, más o menos presente, pero constante. Y en el diario, claro.
Y ahora me vuelvo a ir.
A pesar de que echasen a casi todas mis amigas del curro con el ERE de antes de verano, seguí allí, pero nunca fue lo mismo. Y cada vez tenía más trabajo en el diario, lo que es bueno, pero incompatible con trabajar por igual en el semanario.
Y me voy de nuevo.
Pero no me siento igual.
La vez anterior me fui triste, con ganas de volverme, de que algún día el semanario abriese una cabecera por mi zona para poder volver allí y asumir ese trabajo también.
Ahora no hay tristeza. Hay el vértigo normal que da tomar una decisión y apostar por algo (el diario) con firmeza. Antes deseaba volver algún día. Ahora deseo nunca necesitar -por dinero, por quedarme sin mi otro empleo- volver a allí.
Es tópico, pero es una despedida agridulce. Es como que mi "despertar periodístico" fue allí. No se si le pasa a todo el mundo con su primer empleo serio (esto es, que no es una beca ni ná mierdero en lo que no te dan responsabilidad sino simple explotación). Pero es que ha sido mi primer trabajo, mi primera vez, mi primera llamada a un gabinete de prensa exigiendo cosas, mis primeros reportajes verdaderamente leídos en la calle... Tal vez las primeras veces nunca se olviden. Ojalá.
Todo este circunloquio para un post en el que sólo quería decir "me voy", para que sepaís que, con sus pros y sus contras, me voy de allí y apostaré sólo por el diario. Y por llevar mis proyectos personales, si es que acabo de descubrir cuáles son. Algunos debéis flipar con esto, con la de tiempo que hace que pienso en irme.
Está decidido. Ayer se lo comuniqué a mi jefa. Que busquen a alguien, que no me voy de golpe, que les cubro hasta que lo encuentren, pero que me voy, cuanto antes, mejor.
Me quedo con la sensación de estar cerrando una etapa sin poder prever la posterior. Pero supongo que, siempre que tomas una decisión de calado en tu vida, será así. También es lo que hace la vida emocionante.
Lo mismo en dos meses estoy currando en un macdonalds. Es el sino del periodismo, en fin.