miércoles, 17 de diciembre de 2008

Carta a los reyes

Recapitulando, he decidido hacer memoria sobre este año que acaba. Para no perder en el marasmo de recuerdos los momentos que me marcaron 2008. Creo que Todos deberíamos recapitular cada año. También haré una "carta a los reyes" de lo que espero para 2009. Para no perder el norte. O para perderlo y, dentro de un año, reirme de lo que ha cambiado mi vida. Como el siete es el número perfecto... Allá va.

MEJORES SENSACIONES DE 2008
1.- Que Miguel Ángel encontrase su rumbo. Que se lanzase. Que haya empezado a creer en sí mismo. Probablemente no es la sensación más eufórica, pero es la más constante. Estar orgullosa de él.
2.- Meterme en Aula Global y ver que había aprobado el proyecto. Que había acabado la carrera. Quedarme cinco minutos sin poder reaccionar. Sin creérmelo. Alucinando.
3.- Eurodisney. Todo.
4.- El cubo de la galga, en La Palma. La lluvia horizontal. Los helechos más altos que yo, la laurisilva, el suave goteo de lo que fuera del bosque era una tormenta, sobre mis hombros. El camino rojo, la tierra volcánica, San Antonio y el Teneguía. El sol y las nubes reflejados en el mar, confundiéndose con el cielo. El "túnel de viento". Miguel Ángel.
5.- Que mi padre adelgace, que empiece a cuidarse,
6.- Ver amanecer en el malecón de La Habana con mis amigas, borrachas como cubas, después de una noche de risas, timos, bailes con instrumentos precarios en la calle y autobuses tercermundistas. Que se currasen mi cumple. Y, una chorrada, que me regalasen un colgante de un cangrejo que yo había visto días antes y me había gustado pero no me había comprado por rata.
7.- Tener mi propio coche, conducirlo, llevarlo, traerlo, cuidarlo... Mi Mushu.

PEORES MOMENTOS DE 2008
1.- Ver los cristales rotos, mientras hablaba con Tamara, de la ventanilla del copiloto de mi coche. Registrarlo. Ver que no estaba el Ipod. Ni el GPS de mi padre. Ni, atrás, la bolsa de mi cámara, con todo lo que había en ella. Volver de Getafe a casa, sin ventanilla, llorando todo el trayecto.
2.- La bronca monumental de mi padre cuando llegué a casa. Estuve a punto de coger la maleta (me tranquilicé pensando en mi madre).
3.- La bronca que me echó la Final Boss (la jefa de sección del diario) por los sucesos los fines de semana. Descubrir que había compañeros que me ponían verde a mis espaldas, que incluso mentían sobre mí a mis jefas, y ver que encima yo no podía estar allí para defenderme, para demostrar cuánta mierda falsa salía de sus bocas.
4.- Que la Poli-Buena de las jefas me mandase a freir espárragos cuando le dije que quería ir a la redacción, que quería echar horas, trabjar más. Descubrir que no todos tenemos el mismo régimen y que a otros compañeros sí les dejaban ir. Que me tome por gilipollas diciéndome que los colaboradores no podemos ir. La envidia que siento respecto a ellos, envidia de la mala, de la que significa no tanto querer lo que ellos tienen como que ellos no tengan más que yo. Rabia contra las facilidades que les dan a los que entran por máster. Por saberme, con certidumre,el último mono.
5.- Descubrir que dos grandes amigas estaban empezando a tontear con la coca. Tener miedo por ellas, sabiendo que nada puedo hacer. Ver cómo poco a poco se distancian de mi, sin que yo pueda hacer nada. Y, mientras, estar preocupada.
6.- La incertidumbre laboral ante la que estoy absolutamente desprotegida.
7.- Discutir con el compañero de piso de mi hermana y mi novio, ver que no se puede hacer nada por él, resignarme, aprender a pasar de todo, aprenderlo a hostias, pero aprenderlo.

EXPECTATIVAS (MÁS BIEN DESEOS) PARA 2009
1.- Que MA siga bien, y mi padre, y mi madre, y mis hermanos (y sobrinos) y familia próxima.
2.- Conseguir una cartera en el diario, preferiblemente sanidad, que confíen en mí, ver que mejoran mis condiciones laborales, que voy allí con asiduidad como una más. Tampoco pretendo tanto como un contrato estable. Pero si no consigo eso, que, al menos, consiga un curro estable, aunque sea otro. Ganar más.
3.- Volver a escribir.
4.- Acabar de pagar el coche (por pedir...)
5.- Que se acabe la crisis esta de los huevos que no vaya a más y que a finales de 2009 empecemos a recuperarnos y podamos empezar a pensar en nuevos horizontes en vez de, como ahora, no quitarnos de la cabaeza lo que se nos viene encima.
6.- Que prejubilen a mi padre o al menos le dejen en paz de tanto curro, que ya está bien.
7.- Que dejen de ser injustos conmigo en el diario.

viernes, 21 de noviembre de 2008



Sumándome a una iniciativa de mi ex-compi Patri, he decidido postear en cadena. El abuso de menores toca como muy pocos pueden llegar a imaginar una de mis fibras más delicadas. La pornografía infantil es una forma de abuso. Alguien tiene que captar esas fotos.

Muchas veces son sus padres. Incluso, sus madres.

Os deseo que nunca en vuestro trabajo os topéis con imágenes de este tipo. Yo me he topado, fotos de una ñiña entre los 6 y los 12 hechas por su padrastro y su madre. En las que salían ambos. Imágenes que jamás describiré a nadie, de las que simplemente diré que alguna parte de mi cerebro aún cree que tenían que ser el mejor fotomontaje de la historia, porque hay cosas que no se pueden ver juntas en una imagen de un menor. Y eso que eran imágenes relativamente poco explícitas. Esa niña, según me explicó un colega que se dedica a estas historias, ahora se acerca a la mayoría de edad con serios problemas para afrontar las relaciones sexuales con su pareja, con miedo, con pánico.

Por favor, denunciadlo. Por la ética. Por el libre albedrío. Por la libertad. Por lo que queráis, no me importa. Yo lo haré por la maravilla que supone poder hacer el amor con mi pareja sin tener miedo, porque nadie abusó de mi de niña.
Si navegando por la Red, alguien descubre una web o un mensaje que promueve o difunde pornografía infantil, se tiene que denunciar a la Policía, telefoneando al 902 102 112, o vía internet a través de la ePágina del Grupo de delitos telemáticos de la Guardia Civil; o bien póngase en contacto con Anesvad remitiendo un e-Correo a nopi(arroba)anesvad.org o telefoneando al 902 118 800.
Yo conozco algo de los métodos que emplean las fuerzas de seguridad, y mi opción es, casi con los ojos cerrados, el grupo de policías nacionales que trabajan contra delitos de pederastia, por buena gente que son.
Gracias de antemano.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Adiós, people

Hoy es mi último día en el semanario. Estoy esperando a que salgan de la reunión de sur para hablar con una amiga. Y me ha hecho gracia escribir un post desde aquí el primero y el último.
Adiós, people!

viernes, 14 de noviembre de 2008

Cerrando etapas...

Muchos sabéis que llevo mucho tiempo ejerciendo dos trabajos.
Entré en el semanario en enero del año pasado, como colaboradora de sur, sin tener ni idea de nada (de cómo ser periodista, a lo que no te enseñan en la carrera no porque no sea algo que se pueda estudiar sino porque el plan de estudios empieza por serr un truño). Hice mis primeros pinitos en esto de la prensa escrita allí.
Seis meses después entré en el diario -en extrañas circunstancias y condiciones- en el que aún todavía trabajo. Tras dejar el semanario tres meses y medio por estar saturada de trabajo, volví. Allí estaban mis compañeras. Total, que en los últimos dos años he estado en ese semanario, más o menos presente, pero constante. Y en el diario, claro.
Y ahora me vuelvo a ir.
A pesar de que echasen a casi todas mis amigas del curro con el ERE de antes de verano, seguí allí, pero nunca fue lo mismo. Y cada vez tenía más trabajo en el diario, lo que es bueno, pero incompatible con trabajar por igual en el semanario.
Y me voy de nuevo.
Pero no me siento igual.
La vez anterior me fui triste, con ganas de volverme, de que algún día el semanario abriese una cabecera por mi zona para poder volver allí y asumir ese trabajo también.
Ahora no hay tristeza. Hay el vértigo normal que da tomar una decisión y apostar por algo (el diario) con firmeza. Antes deseaba volver algún día. Ahora deseo nunca necesitar -por dinero, por quedarme sin mi otro empleo- volver a allí.
Es tópico, pero es una despedida agridulce. Es como que mi "despertar periodístico" fue allí. No se si le pasa a todo el mundo con su primer empleo serio (esto es, que no es una beca ni ná mierdero en lo que no te dan responsabilidad sino simple explotación). Pero es que ha sido mi primer trabajo, mi primera vez, mi primera llamada a un gabinete de prensa exigiendo cosas, mis primeros reportajes verdaderamente leídos en la calle... Tal vez las primeras veces nunca se olviden. Ojalá.
Todo este circunloquio para un post en el que sólo quería decir "me voy", para que sepaís que, con sus pros y sus contras, me voy de allí y apostaré sólo por el diario. Y por llevar mis proyectos personales, si es que acabo de descubrir cuáles son. Algunos debéis flipar con esto, con la de tiempo que hace que pienso en irme.
Está decidido. Ayer se lo comuniqué a mi jefa. Que busquen a alguien, que no me voy de golpe, que les cubro hasta que lo encuentren, pero que me voy, cuanto antes, mejor.
Me quedo con la sensación de estar cerrando una etapa sin poder prever la posterior. Pero supongo que, siempre que tomas una decisión de calado en tu vida, será así. También es lo que hace la vida emocionante.
Lo mismo en dos meses estoy currando en un macdonalds. Es el sino del periodismo, en fin.

viernes, 17 de octubre de 2008

Urgencias

No, no voy a hablar de Hospitales.

Solía escuchar Los Piratas en el Ipod que me robaron el otro día del coche.

Unos versos de "Teching":

"...Tengo que empezar a decidir
si el día de hoy es solamente urgente..."

Me hace pararme a pensar.



Cada día lo percibimos como urgente. La urgencia está definida por la velocidad de resolución de un conflicto en el sentido amplio del término. Y así vamos, día tras día, solucionando urgencias hasta el último aliento. Yo al menos tengo la sensación de que llevo años de urgencia en urgencia. Solucionando el día a día sin apenas mirar al pasado mañana.

Antes de que las Urgencias dominasen mi vida yo no era así. Siempre miraba al largo plazo. O al medio. Tenía prisa, sí, pero era otro tipo de velocidad la que movía mi devenir. Creo que últimamente estoy aprendiendo a diferenciar entre la prisa y la urgencia y no se cuál me gusta menos.

Me abruma la fragilidad de la vida. No me asusta. Me agobia, me persigue, me acosa. El "mañana puede acabar y ya no existiré más". Eso es una constante en mi vida, que no cambia y que no se si debe cambiar.

El otro día Zylgrin se preocupaba en su journal sobre el deseo-necesidad de destacar en algo, lo que sea, lo que yo concibo como la trascendencia humana. Esa sensación de querer "dejar algo en el mundo tras mi paso". Yo antes siempre tenía esa sensación. Por eso tenía prisa. Tenía prisa por crecer, por amar, por escribir, por ilustrar, por hacer que la gente concibiese la vida de otra forma cuando yo me cruzase en sus vidas. Tenía la sensación de que tenía mucho que decir, de que la gente tenía queconocer la fragilidad de la vida, la importancia del amor, de la política, de la coherencia, de las buenas intenciones, de las malas, del dominio y la esclavitud, la belleza y la fealdad y, sobre todo, la libertad. Quería cambiar el mundo. A mi modo, escribiendo, quería ser yo capaz de cambiar cosas dejando que mis ojos hablasen a través de mis manos. Y la prisa me oprimía el pecho como una losa de diez toneladas.



Luego empecé a pensar que aquello de querer dejar huella era una arrogancia. Que somos polvo de estrellas y que lo único que permanece constante es la materia. Que no merece la pena luchar por trascender porque el esfuerzo es mucho y la trascendencia ficticia y efímera. Que yo no tenía que enseñar nada a nadie, sino que aprender todo lo que pudiera. Que no importa lo que se aporte al mundo, porque seguirá habiendo maldad, dominio, manipulación y y una terrible esclavitud moral y de pensamiento del ser humano. Que por mucho que nos esforcemos en trascender, un día la raza humana se extinguirá y cualquier esfuerzo habrá sindo en balde. Que lo único que importa es mi universo y dejar huella en quienes amo. Y dejé de tener prisa. Y los días pasaron a convertirse, poco a poco, en días urgentes.

No se cuál de las dos visiones es peor. Parece, a simple vista, que la segunda, porque es una visión mucho más pesimista de la vida. Más derrotista diría. Aquello de que desde que nacemos estamos condenados a perder. También es una visión más realista. Que ayuda a bajar tu nivel de expectativas sobre ti mismo y, por tanto, ayuda a que te decepciones menos contigo mismo. Ayuda a ver que lo único que realmente existe es el presente, tu presente, y disfrutarlo. A lo mejor os parece extraño pero es una visión que conduce al carpe diem.

Que me roben la mitad de mi patrimonio de dentro de mi coche ha sido una hostia descomunal que me ha hecho despertar de un letargo de urgencias. Estoy cansada de ir corriendo a todos lados, si no fuese corriendo tendría tiempo para tener el cuidado suficiente con mis cosas como para nunca dejar nada a la vista dentro del coche para que no me roben. Estoy harta de que lo único que importe cada día sea solucionar el día a día sin querer mirar más allá.



La urgencia es menos dolorosa que la prisa y sus gratificaciones son inmediatas. Creo que es la diferencia entre la literatura y el periodismo.

Y ahora qué. Estoy sumida en una rueca de urgencias en la que no pienso seguir corriendo. Y sigo sin creer que tenga nada que enseñarle a nadie. Pero estoy tan harta de incompetentes engolados... Hasta qué punto es pecar de arrogante querer cambiar el mundo? Dónde está el equilibrio entre la desidia y la soberbia?

Entré en la carrera porque quería cambiar el mundo escribiendo. Pero ya no creo en que merezca la pena cambiar el mundo. Y lo único que hago es reflejarlo con un espejo imperfecto. En qué estaría pensando Larra.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Me voy

Este verano sólo tuve cinco días naturales de vacaciones porque andaba cual hormiguita. Estuve en Estepona con mi chico, mi hermana y su novio y el primio de mi chico y su chica. Fue estupending, pero breve. Aún así sabía que mis verdaderas vacaciones estaban por legar.
Hoy, por fin las he reservado. El día 25 desapareceré, con mi chico, hasta el día 30. Nos vamos a canarias, juntos, solos. A Tenerife y a la Isla Bonita (La Palma). Y estoy entusiasmada. Vamos a unos hotelazos. Juntamos su regalo de cumpleaños con el mío y puff.
A mi chico le regalo dos noches aquí
Mis regalos de cumpleaños fueron unos weekend plan que nos permitirán pasar una noche aquí y otras dos aquí.
Entre medias viajaremos de una isla a otra en un barquito al atardecer.
Tengo unas ganas que no puedo más. Porque nos lo hemos ganado. Ya colgaré fotos a la vuelta. Qué ganas.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Si con 23 años...

...necesitas meterte coca para aguantar una noche de fiesta...
porque a las tres ya estas matao
francamente, eres un triste matao

jueves, 4 de septiembre de 2008

Sobre las putas de la información

Aunque no lo parezca, esto son más reflexiones de una periodista prematura. Y de ellas podréis dilucidar "para qué sirve hacerse el máster" del sitio en el que curro.

Soy una puta de la información. Una puta sin proxeneta, puta por gusto, puta por pasta.
Una puta de'jquina.
De trabajarme la calle.
De que nadie me de nada hecho.
Porque como todo en esta vida hay clases y Clases. Y yo debo ser más de caja baja.
Muchos de los que tratamos de hacernos un hueco en el lado jedi periodismo de forma más o menos honesta acabamos siendo putas. Yo cobro por trabajo. Por "trabajito". Más o menos segun dure el trabajito. Creo que en esto coincidimos muchas las putas de la información de caja baja. Otros son putas de caja alta. De lujo.
Esta mañana, recién levantada, antes incluso del café, a mi cerebro le ha dado por encenderse. No se cuanto tiempo llevo con la idea en la cabeza.
Y es que he descubierto que soy una puta de calle. No me gusta la redacción. Me he acostumbrado a trabajar con la gente. No entiendo el periodismo de despacho (la dedicación exclusiva al periodismo de despacho), pero no puedo negar que me dan cierta envidia las putas que trabajan en prostíbulo u hoteles.
Están explotadas. Sus chulos (los redactores jefe de turno) tiran de ellas sin darles lugar a vacaciones ni descansos para comer. Se convierten en putas acomodadas. Putas que no saben buscarse el cliente. Periodistas acostumbrados a que les den la información y los contactos por el mero hecho de estar en la redacción. Que hacen su cartera de clientes (su agenda, sus temas) sin esfuerzo, símplemente abriéndose de piernas cuando se lo dicen (echando horas en la redacción y pagando un máster para trabajar) y no pateándose la calle de arriba a abajo hasta que tienes la suerte de encontrar una buena fuente. Son putas de máster. De caja alta. De Clase. Putas de la información que se saben en la élite de las putas. Que saben que un día montarán su propio negocio y tendrán que dejar de abrirse de piernas. Para eso sirve hacerse un máster en el sitio donde trabajo. Para saber que te van a dar los clientes (contactos) hechos y que algún día pasarás la línea y dejarás de comartir alcoba para "casarte" con la profesión. Las putas de máster saben que algún día un cliente las sacará de putas. No digo que luego no hagan bien su trabajo. Seguro que lo hacen bien. Pero sólo tienen que dedicarse a hacer bien su trabajo. No a buscar clientes.
Las putas de calle tenemos que buscar los clientes, esto es, tenemos que buscar las noticias. y no solo buscarlos, sino conseguir que nos deseen y que quieran pagar por nosotras. En términos periodísticos, las putas de la información, las de calle, tenemos que ir de un lado a otro, presentarnos en los sitios físicamente, conseguir que quieran hablarnos, y luego además conseguir que nuestro redactor jefe nos quiera comprar el tema y quiera darle extensión y que pague por nuestros servicios. No nos suelen dar los contactos hechos. Tenemos que dar vueltas buscándlos. No nos aconsejan sobre cómo hacer un buen trabajito. Tenemos que aprender a hostias. Y ningún chulo nos defiende si se pasan con nosotras. Tenemos que aprender a hostias y a repartir obleas como en catedrales.
Así que si te quieres abrir paso en esto del periodismo, piensa qué tipo de inicios quieres tener. Las putas de lujo están jodidas, pero pasan el trance más deprisa y con ayuda. Las putas de calle sólo nos tenemos a nosotras mismas. Aprendemos otras cosas. Tenemos otras lloreras. Otras ventajas.
Creo que las putas de calle nos convertimos en otro tipo de periodistas.
Espero que sea así, que no olvidemos lo que es la calle.

martes, 2 de septiembre de 2008

A ver qué me recomendáis

Como muchos sabéis, mi situación laboral es extraña, tengo dos trabajos y guardia uno de cada dos fines de semana.
La cuestión es que en el semanario ahora quieren que me encargue yo de una cabecera entera, lo que supone más responsabilidad y más estrés aunque no mucho más trabajo del que ya hacía. Como sabéis acaban de echar a media redacción. Ahora mismo soy la responsable de cabecera con peores condiciones laborales y que menos cobra (y sin seguridad social). Me debato entre pedir un aumento, dejarlo como está o pirarme defintivamente para quitarme agobios y quedarme sólo en el diario.
En el diario empiezan las vacas flacas porque han anunciado un ERE (expediente de regulación de empleo, sin eufemismos: muchos despidos) para este més. Pero a saber lo que tarda en resolverse.
Y además lo que una quería hacer era cine, no periodismo.
Qué hago con my life?
Estoy mas missing que moises en el desierto.
¿Siempre es todo tan difícil?

viernes, 29 de agosto de 2008

Redecorando

Bueno, hace muchísimo que no os cuento nada... Al final redecoro mi vida un poco.
Ayer hizo un mes que dejé de fumar.
Hablé con mi jefa del diario para ver si podía tener algún tipo de estabilidad. Que tururú. Que me discipline solita y aguante el chaparrón. Y aquí estoy, tratando de disciplinarme, por eso ha tanto que no escribo...
Al final me pagaron lo del semanario de julio para mi sorpresa y absoluta alegría, porque es un dinero con el que no contaba. Ya como me paguen agosto (las vacaciones) voy a estar que lo tiro y lo mismo me hago una escapadita de lujo a Canarias con mi chico en otoño.
Ayer volví al semanario después de las vacaciones. Aquello había sido un campo de minas. Quedábamos ocho en la redacción, de las que tres son jefas. Las sillas vacías, por mucho que redunde en el tópico, recordaban a cada una de mis compañeras caídas en combate, dejándome la certeza de que podía haber sido yo la que hubiese pisado aquella mina. Sus cajones estaban vacios. Tras el choque inicial traté de verle algo bueno. Decidí trasladarme de mi puesto a otro con cajonera y en el que no tuviese que compartir mesa. Fui al que estaba frente a mí, que para mí siempre será el sitio de mi compañera "K", y en su cajonera estaban aún sus tarjetas de visita "Fulana de tal, Redacora, nombre del semanario en cuestión, dirección, teléfono..." Las dejé ahí. Trasladarme a su puesto era un poco como una profanación.
Y parece ser que las dos cabeceras de noroeste se funden en una y creo que tengo unas cuantas papeletas de que me caiga ese marron, que no pienso aceptar. Para empezar porque está a tomar por culo y no pienso hacerlo sin un aumento considerable de sueldo y mejora de condiciones laborales. Para seguir porque no conozco la zona y es un absurdo absoluto. Y para acabar porque son las cabeceras de mis compañeras, y estoy convencida de que sin ellas la publicidad va a caer en picado y mantener esa cabecera, que encima aglutinará muchos pueblos en cuatro páginas, va a ser algo tedioso y estúpido.
A mi compañera de cabecera también se la han cargado, pero de eso no me enteré hasta ayer, creo que la echaron hace una semana o cosa así. Los jefes están pensando en cargarse la cabecera al completo. Por lo que me tocaría irme a noroeste con las complicaciones que ya he expuesto (esta vez seré yo la que diga tururú). Pero por lo visto el depertamento comercial tiene expectativas de que mi cabecera prospere económicamente y no se la van a cargar, por lo que seguiría en mi amado Henares. Aún así quiero pedir mejores condiciones laborales. Ya no valgo lo mismo que cuando entré, en enero de 2007, y me siguen pagando igual.
Ya no os aburro más.
Esta noche voy a cenar con mis hermanos y me hace mucha ilusión. No se cuando fue la última vez que pasamos un par de horas los cuatro solos de buen rollo.
Y p'alante...
Ni un paso atrás, ni para coger carrerilla

lunes, 4 de agosto de 2008

Quiero un curro normal

Acabo de volver de un estupendo fin de semana en la playita y cada vez tengo más ganas de currar y menos curro. La semana pasada una amiga me llamó diciendo que en su medio buscaban gente, solo que es en Guadalajara y con una jornada matadora (en plan de diez a diez) por mil euros. He echado un curri en una empresa más de audiovisuales, a ver si hay suerte. Por otra parte estoy prácticamente segura de que en el semanario en el que trabajo no me van a pagar ni julio (mes trabajado) ni agosto. Este mes, pago el coche. El que viene, por los pelos, si no me gasto un duro más este mes. A este paso en octubre va a ser que no.
Voy a redecorar mi vida.
Quiero un curro estable.
Estoy hartita de dar tumbos.
De incertidumbre económica.
De crímenes los fines de semana.
Quiero que me paguen lo del semanarioooo!

El mundo está mareado de dar vueltas tan deprisa.

sábado, 26 de julio de 2008

Crisis? What Crisis? (Por los veteranos)

Como bien sabe todo aquel suertudo que tiene tiempo para ver Caiga Quien Caiga con cierta asiduidad, este es el disco preferido de nuestro presidente, ZP. La banda es Supertramp.
A mí lo de Supertramp me recuerda a un personaje de un libro recomendable (Into the wild). Lo de crisis ya no se a qué me recuerda. Últimamente a despidos injustificados a palas.

Hoy me quiero centrar en el despido de cerca del 40% de los redactores del semanario en el que trabajo. Y digo redactores. Acorde a los parámetros que establece el periódico me parece que las cerca de 16 cabeceras locales que lleva el grupo en Madrid van a estar llevadas por, como mucho, dos redactores. El resto, pues serán becarios y "ayudantes de redacción", que es un puesto absurdo, como su propio nombre indica, porque si un redactor necesita un ayudante de redacción yo no le llamaría "redactor". Puede necesitar un documentalista, vale. Pero un ayudante de redacción es un redactor pero que echa las miusmas o más horas y cobra menos. Eso todo el mundo lo sabe.

El caso es que no se si os hacéis una idea de lo que supone que echen a cerca del 40% de la plantilla. Yo pensaba, de hecho estaba convencida, de que echarían a dos o como mucho tres personas, después de que hace unas semanas echaran a una de mis compañeras también de forma improcedente. Bien, esta semana han echado al menos a seis redactores. La semana pasada también estuvieron echando a gente, pero de otros departamentes. La semana que viene toca fotografía y maquetación, creo. Con cuentagotas, los cabrones. Cuentagotas, sí, para ir contando las gotas de la tortura china que supone esto para los que trabajamos (trabajamos? trabajan?) allí. Hablaré de redacción porque son obviamente los más cercanos a mí.

Para empezar han echado a una de mis mejores amigas, a la que llamaré Cherre, con la que me consta que su jefa directa estaba encantada y que curraba todo lo que hubiera que currar sin poner mala cara. En realidad no es echarla, es no renovarle el contrato. Hace quince días le habían dicho que le iban a renovar, que no se preocupase. Gracias a dios es joven y se puede permitir cierta movilidad. Sigue siendo una putada, porque obviamente después de aquellas noticias y de llevar casi un año en el medio había hecho sus planes.

Han echado a todas las redactoras con hijos. De hecho a una de ellas, que llamaré La Alegría de la Huerta por razones obvias, la han echado durante su permiso de maternidad (se reincorporaba ahora). Siempre he oído comentar por lo bajinis que si las madres tal que si las madres cual que si no echan horas. En concreto de una de ellas pienso que francamente el medio se la pierde porque era de las pocas personas que de vez en cuando sacaba temas propios. Una de ellas dice que de momento lo deja, que se pone a dar clases o lo que sea. También tiene una familia que mantener. También han echado a dos redactores con los que he tenido menos contacto, pero que a mí me han ayudado. Cervantes siempre tenía un número cuando se lo pedías y Laforet siempre te pasaba temas cuando le llegaba algo que creía que te podía interesar.

A lo que voy es que han echado a absolutamente todos los redactores veteranos. Me encantaría recoger vuestras opiniones sobre una redaccion supuestamente periodística en la que nadie supera los 30 años. Yo tengo 24, queiro decir, no tengo nada en contra de la gente joven, al contrario. Pero creo que todo tiene un proceso y que, en tu trabajo, tienes que contar con alguien que sepa más que tú. Mucho más que tú. Con gente de esa con 15 años de experiencia. Gente que ha pasado por varios medios, varias etapas, varios gobiernos. Creo que los jóvenes podemos aportar esfuerzo y ganas, y creo que más que nuestros veteranos; pero también creo que se evoluciona muchííísimo más despacio sin veteranos. O que incluso no se evoluciona porque no tienes nadie a quien admirar (quiero decir cerca, no me vale que alguien admire a Grijelmo, todo el mundo que empieza en este mundillo debería adorar a ese hombre un par de veces en semana). Nadie que aporte serenidad. Coño, y dignidad, por qué no decirlo. Los jóvenes como somos jóvenes nos vendemos por tres duros cuando valemos por lo menos 25 pesetas como la partida a la maquinita. Hablar con veteranos nos hincha la vena del cuello y saca a relucir nuestra dignidad obrera. No es malo decir que sabemos menos, hemos cometido menos errores que por tanto nos quedan por comoter, hay ideas que no se nos pueden ocurrir solos. Creo que es un error dejar en una redacción una media de edad taaaan baja. Sólo puede salir un periódico echo deprisa (que los jóvenes queremos hacer mucho y lo hacemos muy rápidamente y no dejamos que las cosas reposen) y con desconocimiento.

Y mientras yo necesito dos trabajos y currar uno de cada dos fines de semana para poder llegar apenas a mileurista. Y se me hincha la vena del cuello de rabia e impotencia. De dignidad. De que yo, por ser joven, acepte trabajos tan mal pagados, en los que dejan en la calle a los veteranos precisamente porque los pipiolos cobramos menos. JODER, detrás de cada uno de estos despidos hay una familia. Quiero decir hijos, hipoteca. Lo de que haya una familia es bueno, si no a ver donde se refugiaba uno.

Todas mis amigas en la redacción, salvo dos, se han ido. No dudo que a mi me echen la semana que viene o a la vuelta del verano. Esté en el medio que esté, las echaré de menos los martes. Todas saben por qué.

domingo, 13 de julio de 2008

Hoy no hablo de periodismo

Había empezado la entrada hablando de trabajo. Otra vez me tocaba currar este finde y éste otra mujer a muerto a manos de su ex pareja. Pero estoy cansada de hablar del trabajo. De pensar en el trabajo. Cansada del monotema "muerte(s) violenta(s) de la semana" cuando salgo a tomar una copa con mis amigos. No es que no me preocupen la violencia machista, los crímenes ideológicos o raciales o las reyertas entre chavales que tienen perpetuamente trece años (pavo) aunque hayan dado varias docenas de vueltas alrededor del sol a lo largo de su vida y que acaban a navajazos/tiros en la calle. Es que me gustaría poder contar otras cosas cuando me reúno con los colegas delante de una botella de ron (o de un(os) calimotxo(s) cuando no hay parné).

HOY NO QUIERO HABLAR DE PERIODISMO.

La semana pasada estuve trabajando en un festival de cine de auxiliar de producción. Fue un chasco enorme que tal vez cuente en otra ocasión (trabajo más de azafata que de producción y algún premio a mi parecer claramente tongado). Pero vi buenas pelis.

ASÍ QUE VOY A HABLAR DE LAS PELIS QUE HE VISTO QUE SON RECOMENDABLES PARA DESCARGA Y MÁS AHORA QUE COBRAN EL PUTO CANON POR CUALQUIER COSA

Muy recomendable es Born into brothels, traducida al castellano como "Los niños/chicos del barrio rojo" (yo lo traduciría como "Nacer entre burdeles", aunque creo que es un juego de palabras de to be born (nacer) con to bear, (aguantar, acarrerar) cuyo PP es también born). Para que no corráis diré que es estadounidense a medias y ganó un óscar.
Para espantaros del todo diré que es una peli India. Y de género documental. Un aplauso para los que siguen leyendo esto después de haber visto la palabra "docuemtental" (plas, plas). Lo normal en este país es huir ante el término como si se tratase de "The host".
Estos chavales sonrientes que véis en la foto bajo esa ristra de premios con letras blancas entre laureles son los hijos del barrio rojo de Calcuta. El barrio de las putas. Putas de cochambre, hijas de generaciones de putas, putas de nacimiento. Hijas prostituidas por sus madres años antes de que empezasen a desarrollar sus pechos. Hijos de la delincuencia. Los chavales de la foto juegan a ser fotógrafos (menudas fotos). Juegan a soñar ser algo en la vida. Ninguna escuela les acepta por ser del barrio rojo. Un documental esclarecedor en el que los niños toman la palabra muy a menudo. Agridulce. Con tacto, buen gusto, no se baña en la mierda, cuenta las cosas con una mirada dulce, que para mí es lo que hace especial la película. Relativamente ligero de ver (dentro de que el tema en sí es duro). Cortito (85 minutos). Zana Briski y Ross Kaufman, 2004.

Y por no alargar el post eternamente ya os iré contando en adelante más cosas que ver.

jueves, 10 de julio de 2008

Presentación

Soy La mujer del médico. Quien quiera saber de mí puede leer a Saramago. O a clásicos entre clásicos, como Unamuno, Tolkien, Valle Inclán, Kundera, Rulfo, Bretch, Lorca, Huxley... Puede leer literatura fantástica. Ver películas: Jean Pierrre Jeunet, Bahman Ghobadi, Wong Kar Wai, el enorme Hitchcock, David Fincher, Woody Allen, Kubrick, Coppola, Deepa Metha, Ridley Scott, el binomio Spielberg-Lucas... Puede visitar el museo de Orsay o el Reina Sofía.

Mi última peli ha sido Antes que el diablo sepa que has muerto.
Mi último libro acabado Hacia rutas salvajes.
Mi último disco descargado In rainbows.

Y ya iréis sabiendo más a través de mis manos. Saludos a la blogosfera!