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lunes, 19 de octubre de 2009

Primero de carrera: tercero de bachillerato

Creo que el título del post lo dice todo. Primero de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III es una suerte de Tercero de Bachillerato. De hecho este post podría valer tanto para primero como para segundo, así que así lo dejaré y el próximo será directamente de tercero.
Otra vez los dos últimos siglos de la Historia de España, otra vez Lengua española, Literatura, Historia Universal, Filosofía… Que está bien, porque esa ya me la se. Y porque tenemos que aprender en profundidad si vamos a ser los cronistas del futuro. Pero si alguien está pensando en empezar, que sepa lo que va a encontrarse.

Virtudes: Para mi fue un tiempo de leer muchísimo. Mis grandes descubrimientos: Beckett, Schnitzler, Bretch y el Lorca simbolista (Literatura). Hanna Arendt, Stuart Mill, Lomborg, Habermas, Keynes, Heidegger, Alessandra Bocchetti y decenas de filósofos y teóricos de la política por los que adoré tener asignaturas como Mundo actual: pensamiento y creencias o Teoría del Derecho, pese a que éste último profesor estuviese absolutamente chalado, abriese paraguas en clase, olvidase donde aparcaba o se saliese en mitad de su speech a continuarlo en el pasillo, para mayor flipe del alumnado. Y durante estos dos primeros años aprendí mucho de edición y documentación, a golpe de teclado (los que me daba con la cabeza cuando las cosas no salían), pero aprendí.

Vicios: Los profesores dejan bastante que desear. Son muchísimas horas de clase, muchísimas e interminables prácticas y apenas deja tiempo para irse de cañas los findes. Si quieres aprender, no será tanto en clase como leyendo por tu cuenta. Yo me despertaba a las ocho de la mañana sábados y domingos para poder estudiar unas horas y así a las 18 poder quedar. Debía tener entre 10 y 15 horas de tiempo libre a la semana, incluyendo findes. Era agotador. Ahora lo pienso y no sé si sería capaz de seguir ese ritmo de nuevo. Pocas horas en plató, poco tiempo con las cámaras, mucho en Internet.

Fuera de las aulas: (y ahora viene la parte por la que me meterán caña) El grupo más ruidoso de mis compañeros de clase (que no la mayoría) era bastante acrítico, y para mí, más roja que la sangre como siempre dice mi hermano Arthegarn, lo de que fuesen intolerantes con algunas compañeras por ir a misa o votar al PP me tocaba bastante las narices. ¿Por qué se meten con ellas? ¿Verdaderamente se creen mejores? ¿Esta panda de snobs de levis rajados se van a poner a discriminar a alguien por sus ideas simplemente por no compartirlas? Fue entonces cuando acuñé el término “Hippijo”, hippies pijos. Además, este grupo ruidoso solía coincidir con la gente a la que se la sobaban tanto Mill, como Habermas, Schitzler o el Lorca simbolista, por no hablar de lo enfermos que se ponían por tener que estudiar los teóricos de los campos del derecho y política. Gente a la que le daba igual la historia de la fotografía, el daguerrotipo, el gelatinobromuro o el nitrato de plata porque no les importaba de dónde veníamos sino hacia dónde iban ellos. Y como a mi me interesa el conocimiento por el conocimiento, no en un sentido finalista y pragmático económicamente hablando, pronto empecé a ver que allí tampoco encajaba. Recuerdo la que me liaron (no se si en primero o en segundo pero creo que en segundo) por decir que no era para tanto que un profesor nos hubiese dado dos hojas más de apuntes (dos hojas literalmente) el fin de semana antes del examen, que esto era la vida adulta y que era una forma de prepararnos para el futuro, en el que las cosas no vienen planificadas sino que caen marrones cada 2x3. Que si querían pusiesen una queja formal, que fuesen por los cauces apropiados pero que hasta entonces no era para tanto estudiar dos hojas más, que no hacía falta una revolución francesa por eso y que en realidad estaban perdiendo más tiempo en dejar a toda la clase emails incendiarios que el que invertirían en estudiarse las dos malditas hojas. Fue mi lapidación social. Aunque no fueron pocos quienes más tarde se acercaron a decirme que tenía toda la razón y que eran unos inmaduros por portarse así. Gracias al cielo mucha de sea gente desapareció en tercero o cambió su forma de entender las cosas.

Y conste que he dejado esta parte de "Fuera de las aulas" porque me parece mal cómo se trató durante aquellos tiempos a ciertas personas en la clase (no a mi en concreto, yo fui crítica con ellos, "me lo busqué" y a lo mejor me pasé en los términos o en los juicios, pero de todo se aprende) porque había un clima bastante intolerante que me parece impropio de gente que se cree "de izquierdas".

jueves, 15 de octubre de 2009

Hablemos del "cambio climático"

Hoy se celebra el Blog Action Day, que conocí a sugerencia de mi colega bloguera Laura. Así que, después de unos días pensando en qué podría postear sobre el cambio climático –topic de turno-, he decidido no engañar a nadie, pese a pecar de ser –como ya va siendo habitual- políticamente incorrecta.

Ni me lo creo ni me lo dejo de creer. Pensar que verdaderamente puede haber un cambio climático antropogénico definitivo y fatal me parece de una soberbia (¿sobre?)humana1. Vamos, que me creí lo de Parque Jurásico de que la vida se abre camino. Me explico: Que la raza humana se extinga es cuestión de tiempo, pero por otra parte no se acaba el mundo por eso. Pensar que destruir nuestro hábitat es destruir LA vida me parece eso, humanamente soberbio. Por eso soy escéptica. Que nos carguemos nuestro hábitat, por su parte, me parece humanamente estúpido, inconsecuente e incoherente, otras de las características básicas de nuestra raza. Por eso soy “ecologista”. Aunque he de admitir que no puedo no poner ese término entrecomillado por lo horrendo que me parece su uso habitual.
Traduzco: me parecen bien los impuestos pigovianos, las multas por mala separación de residuos, las tasas de basura elevadas y, en general y siempre con buen uso, aquellas medidas fisco-políticas que desincentiven el consumo innecesario y frenen la destrucción de nuestro hábitat. Aunque me jodan. Aunque me joda pagar más porque mi coche contamine X en vez de Y. Y sí, es paternalista. Que Papá Estado –entiéndase Comunidad Internacional si se quiere- sea quien nos defienda de nuestra propia estupidez. Ya sabéis que yo soy más radical, que mis límites al consumo empezarían por unos límites a la riqueza. Pero empiezo por mí. Por eso reciclo, reutilizo y reduzco mi consumo individual como sé, si bien es cierto que, al final, consumir, consumo, y que creo que el “consumo cero” y la “contaminación cero” son impracticables. Pero trato de ser coherente y consecuente.
Dicho esto, hay algunos datos que quería compartir con vosotros dada la efeméride bloguera. Para empezar, os dejo un par de pantallazos de gráficos de un artículo interesantísimo de prensa especializada sobre transporte y contaminación, para que reflexionéis a la hora de planificar vuestros viajes y seáis consecuentes con vuestro consumo.



El primero habla del consumo de combustibles fósiles por pasajero según ocupación y medio de transporte. El segundo habla de la emisión de gases contaminantes respecto a las mismas variables.


De cualquier modo, os recomiendo mucho que cuando tengáis un rato os leáis el artículo completo para comprender mejor los datos, a mi me ayuda a saber lo que digo cuando hablo de ecología y transportes.
Para continuar, os dejo un informe (pro-existencia del cambio climático) que analiza la situación en nuestro país. Está algo obsoleto porque es de 2007, pero está bien para hacerse una idea de cuál es la situación y cuáles son los principales problemas/soluciones que se plantean.
Y para acabar, os quería dejar unos cuantos datos que me parece que deberíais tener en cuenta para contribuir, de forma consecuente, a que respiremos menos mierda en las ciudades. Os refiero a la fuente original: Mirad las tablas de la memoria de 2008 de contaminación atmosférica del Ayuntamiento de Madrid. Repito, la fuente es el Ayuntamiento -y sus medidores- y va sobre la mierda que hay en el aire que respiramos. Ahí podréis ver por qué cada vez hay más enfermedades respiratorias, por ejemplo los altísimos niveles de partículas en suspensión que sufre Madrid o las insanas –y por otra parte, ilegales- proporciones de dióxido de nitrógeno en nuestro aire. Pensaba poneros unos vínculos sobre consecuencias clínicas de la contaminación atmosférica, pero digamos que hoy estoy de buen humor y que, de momento, esa os la perdono.


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1 Diría sobrehumana pero cada vez estoy más segura de que la soberbia es una de las cualidades que diferencia a la raza humana del resto de los animales.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Zapateros, Salgados, Montescos y Capuletos

Todo empezó en primero de carrera. Apasionada por las letras, estudiaba periodismo a un nivel cuasienfermizo. Leía los periódicos, comparaba las noticias según las contaban distintos grupos, just for fun. Empezó por diversión, mas acabó como decepción: que El Mundo tratase de manipularme, vale, lo entiendo, era de derechas. Pero qu me intenten manipular los míos, en quienes confiaba...
Después empecé a analizar los titulares de lo que para nosotros era el periódico por excelencia, El País. A mirar su agenda setting, su forma de organizar la información, la redacción de sus periodistas. Después, empecé a prestar especial atención a distinguir entre qué contaban y qué no contaban (qué criterio seguían para confeccionar el diario). Aprendí que, desde el mometo en que empiezas a escribir, a contar, estás fijando la atención del lector en unos aspectos y no en otros. Parece obvio, pero descubriréis que no lo es tanto.
Descubrí que el periódico, mi periódico, también pretendía manipularme con sus formas. Me cabreé al ver que todo, absolutamente todo, eran intereses políticos y económicos. Que si no cuento esto (porque perjudica a esta empresa que tiene tanto porcentaje de las acciones del grupo), que si no cuento esto otro (por mi anunciante), que si esto no es para tanto (porque si no lo cuento el gobernante corrupto que lo ha hecho va a estar contento conmigo)...
Me cabreé tanto que dejé de leer los periódicos. ¡Yo!

A la mierda. Se acabó mi concepción ideadista de que sólo manipula la derecha porque la manipulación era contraria a los valores que (creía) defendía la izquierda. La izquierda también manipulaba, y para mi, más roja que la sangre como me dice siempre mi hermano Arthegarn, eso era inaceptable. No pensaba leerles ni una línea más. Fue mi particular "crisis de segundo", como decían algunos compañeros (rodeada de muchos compañeros de izquierda acríticos más papistas que el papa que pasaban de ver que la izquierda también tenía defectos, todo hay que decirlo).
Con el cambio de Gobierno, mi periódico pasó de ser un medio crítico con el poder a ser un medio servil hacia el Gobierno. Qué decepción, con mis 20 añitos, que el mundo no era como yo creía al entrar en la carrera. No existía un "periódico independiente de la mañana". La independencia jamás existiría, precisamente por lo que cuenta A. en su última entrada.
Sí, desde los 20 han pasado 5 años -e innumerables fatigas, como diría Jennifer Connelly- y hace tiempo ya que les perdoné la osadía de decepcionarme. Decidí que era mejor estar informada (procurando, eso si, mantener varias versiones) que permanecer en la ignorancia; sobre todo si cada vez que leía una noticia analizaba por qué esa persona/medio me estaba contando eso. Qué interés tenía. Así, no sólo conseguiría informarme, sino conocer la calaña con la que trataba. Sacaría el doble de información de cada noticia.

Os hago toda esta reflexión debido a un artículo que he leído esta mañana en mi periódico, bajo el título Donde dice digo... digo impuestos. Sorprendido me ha, en primera instancia: Un artículo en profundidad, bien escrito, documentado y con tono veraz sobre las desaveniencias de la "política" económica de Zapatero (lo siento chicos pero no puedo llamar Política sin comillas a lo que considero una falta considerable de planificación/objetivos a medio plazo). Uau, me dije, por fin, mi periódico despierta. Por fin hacen críticas a doble página al poder y van más allá de alguna crítica escondida en un artículo secundario para disimular un poco. "¡Por fin!", me dije, "¡este es mi periódico!"
Pero como suele decir mi madre poco dura la alegría en la casa del pobre. Las palabras "TDT de pago" vinieron a mi cabeza de forma ineludible.

Y ya que puedo hacer poco más, decidí hacer un post denunciando, a mi forma, la falta de independencia de los medios de información. Y su loable sutileza manipuladora, por supuesto.
Amigos, haré un resumen novelado y simplificado de la situación, por si alguien está perdido.

Cual Montesco y Capuleto, Mediapro y Prisa -grupo al que pertenece mi periódico- combaten en una guerra inagotable.
El Gobierno, cuyos logros siempre han ensalzado los miembros de la familia Capuleto -Prisa- ha favorecido, con la aprobación de la TDT de pago, los intereses de los Montesco -Mediapro- en el reino. La familia Capuleto a recogido el guante lanzado por la osadía del Gobernante y, mientras los Montesco loan la independencia del mandatario del Estado, los Capuleto han decidido vengar su infamia sacando a la luz aquello que antes acallaban: la crítica. Así, renace aquel lema que reza que la pluma hace más daño que la espada.


Hermosa novela que viene a decir que, si dañas los intereses de los Capuleto, los Capuleto van a por ti. Pasaría lo mismo con los Montesco, no lo duden. Una maravillosa forma de presionar a un Gobierno que no ha querido seguir los intereses de un grupo (otro día os explico los intereses que hay detrás de los de la TDT de pago, que haberlos haylos, of course).
Así que, amigos, una vez más vemos que incluso cuando un medio da signos de "independencia" respecto al poder al que suele adular, tiene una explicación matemática. El imperio de la lógica, amigos, siempre está ahí, esperándoles. Así que, estimados todos, cuando lean ustedes los papeles, por favor, no se dejen sorprender. Todo, absolutamente todo, responde a sus intereses. Infórmense, contrasten, lean la prensa extranjera si pueden, vayan a las fuentes de las fuentes de las fuentes. Se lo pido de corazón. Es abominable verlo así, lo se, pero desde mi pequeño atril seguiré defendiendo fastidiarles a ustedes toda la candorosa ingenuidad que pudiera quedarles respecto a esta aberración de sistema y de "división de poderes".
Lo siento, soy así de zorra.

viernes, 17 de julio de 2009

Mi declaración

No. No voy a hablar de hacienda. Sigo erre que erre con la crisis de valores y mi generación. Últimamente no paro de darle vueltas a la Revolución francesa. Y he concluido algo obvio: que somos herederos de la burguesía. Aceptando el reinado de la burguesía empezamos a definirnos a nosotros mismos según nuestra relación con la producción. Soy ingeniero. Soy periodista. Soy informático. Soy una puta de la información. Tiene parte de sentido, a mi modo de ver somos más lo que hacemos que lo que sentimos o decimos ser. Pero, planteándonoslo en serio, eso es algo MUY importante.
Tanto produces, tanto vales. Hablo de producción social, claro. Me explico, y ahí va el primer punto de mi declaración.
La producción ya no se mide materia o servicio creado en términos monetarios, sino sociales. Las medidas monetarias derivan, del "valor social". Ya no tiene que ver con fabricar útiles o dar servicios de valor económico a consecuencia de un trabajo concienzudo. La medición monetaria de la producción ahora la determina el impacto mediático/social del productor, útil o servicio. La producción social. En ese sentido digo lo de que tanto produces, tanto vales.
Las grandes máquinas de venta de la producción social son los medios de comunicación social. Hasta ahora había identificado los medios con la libertad. Desde que existe internet, cada vez más veo los medios como perpetuadores de un sistema social de clases. Como algo conservador, la agenda setting establece qué y quién es importante en nuestro mundo. Qué productos humanos merecen atención social y, por tanto, derivan en obtención de capital. Y discrimina todo lo que no atrae su atención. Yo estoy cansada del poder de la agenda setting y de lo que deriva de ella: que un "producto social" como JLo o David Beckham (o Íker Casillas, querido Arth) sea el modelo a seguir a nivel productivo. No creo que lo que hacemos (nuestro trabajo) pueda o deba dejar de definirnos, pero creo en la limitación de los ingresos derivados de la "producción social" de una persona.
Nos han acostumbrado a desear ser más ricos. A desear más y más para nosotros mismos. Y nos dijeron que aquello derivaba del esfuerzo, lo que no voy a entrar a valorar de nuevo. Creo en algunos principios liberales, por ejemplo, que la gente cuida menos los bienes comunes que los personales, y por eso no me parece mal la propiedad privada derivada del trabajo productivo (vamos, que hay cosas que me separan del comunismo utópico y que por eso creo en el esfuerzo a nivel individual con compensaciones personales).
Pero también creo que hay que poner un límite por arriba a los indecentemente ricos. Que, en un mundo sin gente indecentemente rica, el planeta y la humanidad serían drásticamente más sostenibles (y felices).
Tenemos que empezar a pensar en el consumo como acción de consumir, por obvio que parezca: Consumir, según la RAE, Destruir, extinguir. El consumismo excesivo destruye.
Habría que implantar algún tipo de ley que limitase el exceso de capital (no que lo gravase, sino que no lo permitiese) para evitar el hiperconsumo. Habría que prohibir el hiperconsumo individualista o, al menos, controlarlo mucho y muy bien. No sé cómo, ya lo pensaré. En la Revolución francesa se derramó mucha sangre por una serie de valores que hoy nos parecen fundamentales. ¿Qué tipo de humanidad queremos legar? ¿Qué generación queremos ser, cómo queremos que se recuerde nuestra era? ¿Como la era del consumismo insostenible y, además, deseado? Porque nosotros pasaremos, pero detrás vendrán más. ¿Queremos que de verdad la humanidad del futuro se base en la "producción social"? ¿No hay ninguna forma de poner algún límite por arriba que no sea descabellado ni cape la iniciativa pero que limite la remuneración tan desorbitada de la "producción social"?
Seguro que sí. Julio Verne decía que todo lo que un ser humano puede imaginar, otros lo pueden crear. Y yo puedo imaginar mucho.

jueves, 25 de junio de 2009

Mi generación

El otro día Arthegarn me pasó un artículo de José Luis Barbería que hablaba de nuestra generación. En él, se preguntaba si había nacido una generación apática1. Tras días mascando el concepto, digiriéndolo y regurgitándolo en ciclos breves, he decidido responderle desde este humilde foro que probablemente él jamás leerá. Pero que vosotros, mi generación, tal vez leáis. Serán dos artículos sobre cómo lo veo yo. Y no pienso pedir disculpas por la extensión. Menos aún por el contenido. Nadie obliga a la lectura.

Somos una generación acomodada.

No hemos pasado hambre. No hemos pasado frío. Incluso muchos somos hijos de quienes no conocieron la miseria más cruda. Nuestra educación fue ley, no privilegio. Teníamos más de un par de zapatos. Varios pares, incluso, en cada temporada. Luz eléctrica. Agua corriente potable incluso para ducharnos. Nevera. Cocina. Jabón. Supermercados. Sanidad pública. Vacunas. Discúlpenos, señor Barbería. Discúlpanos, Historia.

Nos ha llegado el momento de arrepentirnos. De arrepentirnos de haber nacido en este sistema, en este tiempo. Porque ahora no podemos mantenerlo.

Hemos mamado que, lo bueno, es "vivir bien". Tener tu casa, enorme, a ser posible tu casa en la playa. Tener más, cada vez más. Muchas veces nuestros padres tenían más de lo que tuvieron los suyos y nos hicieron creer que nosotros podríamos lograr más y más. Nos han transmitido la importancia de poseer y poseernos2.

Nos han hecho -la cultura actual, no tanto los padres- desear más y más. Tus chalés, tus viajes, tu yate, tus fiestas privadas, tu spa, tu todo. Nos quieren hacer desear vivir como Bekham. Como Carla Bruni. Como Bill Gates. Como quieras, pero con todo lo que puedas.

Nos han educado en la cultura del esfuerzo. Si te esfuerzas, lo consigues. Pero nadie nos ha enseñado por qué cosas merece la pena esforzarse y, como hemos tenido tanto al alcance de nuestras manos, hemos perdido la perspectiva sobre lo que significa el esfuerzo por la LIBERTAD durante nuestra juventud. Y nos hemos creído que, por lo que había que esforzarse, aquello por lo que merecía la pena el esfuerzo, era "vivir mejor". Porque, en los últimos 30 años, los de MI GENERACIÓN, ha aumentado la calidad de vida cada vez más, como bien indicaba usted, señor Barbería.

Pero mientras la calidad de vida crecía, la calidad laboral descendía. Y ya no vale el "qué-quieres-ser-de-mayor" con el que crecimos, porque todos sabemos que, con suerte, seremos pulgas que saltan de empleo inestable a empleo inestable. Todo el esfuerzo que nos habían inculcado, el que hicieron nuestros padres para estar donde están, el que nos habíamos creído que nos ayudaría, no ha servido para nada. En parte precisamente porque la educación está al alcance de todos. Ya no vale sólo con esforzarse. Nos encontramos con salarios insuficientes para precios exorbitados3.
La cultura del esfuerzo ha muerto. De hecho, nunca existió. Y no existirá hasta que dejen de existir los ricos. No hablo de comunismo, por Dios. Digo los ricos de verdad. Hablo de limitar el liberalismo rampante. Hablo de los indecentemente ricos. Hablo de la cultura que subyace en nuestra sociedad. Hablo de que mientras exista este sistema de valores, el de educar hacia querer ser archihipermegarico, no será viable la cultura del esfuezo. Nos han hecho creer que tenemos que llegar a ser como ellos4, cuando, en realidad, no hace falta. Nos han hecho creer que limitar la riqueza de una persona está mal. Que si tiene "su" dinero, mejor para él. Que si fuera "nuestro" dinero no querríamos que nos pusieran límites por arriba. Por debajo sí. Eso es fácil y populista. Pero, ¿por arriba? No, eso mataría la cultura del esfuerzo.

Estoy empezando a pensar que eso es mentira. Todo el sistema de valores que nos han creado está mal. No hablo ya de capitalismo-comunismo-liberalismo-socialismo-blablaismo. No. Hablo de valores. De lo que nos hacen pensar que está bien o mal, de lo que nos han enseñado que debemos desear u odiar.

Perdónenos, señor Barbería, nos hicieron creer que "desear vivir mejor que nuestros padres" significaba "desear tener más y mejor que nuestros padres". Perdónenos por habernos creído que merecía la pena estudiar/trabajar y por habernos decepcionado cuando hemos llegado a una realidad en la que no existe la recompensa, sino la suerte; mientras nuestros padres no paran de decirnos "lo duro que era antes". Discúlpenos por ser tan jodidamente apáticos. Pero es que ya no nos lo creemos.

Y que nos perdone la Historia si nos perdemos entre los posos de esa desidia que nos han quedado en nuestra taza vacía -ni siquiera medio vacía- cuando dejamos de creer en las recompensas. Que nos perdone si permitimos que la apatía nos venza y pensamos que no podemos cambiar la realidad. Que no merece la pena el esfuerzo. Perdónanos, Historia, si se nos olvida cómo se lucha. Perdónanos si resultamos ser una generación perdida, que asume la realidad como inamovible y desiste de intentar cambiarla. Hacia dónde irás, Historia, si empezamos nosotros a perder la fe en que merezca la pena plantearnos qué será del futuro. Cómo deslumbrarás si nosotros nos creemos que no podemos fraguarte.

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1 Empieza hablando de lo que él define como "ni-ni", jóvenes que ni estudian ni trabajan, para después adentrarse en una reflexión sobre la crisis de valores de la juventud actual. Lo de los "ni-ni" y el titular quedan en mera anecdotilla de intento curiosón del periodista, al que, por lo general, admiro bastante como profesional.
2 Sólo poseyéndonos a nosotros mismos podremos ser libres.
3 Y a mí, que me lo expliquen: en qué momento un euro empezó a valer 100 pesetas en el mercado, y cuándo 100 euros se convirtieron en 10.000 pesetas. Y por qué el Gobierno no controló ni hizo amagos por amarrar el TIMO absoluto que ha supuesto la implantación del euro en relación a los precios.
4 No hablo sólo de "famosos", también hay inventores, brokers, estafadores, científicos y artistas inmensamente ricos, por enumerar algunas opciones.

lunes, 11 de mayo de 2009

No news, good news

El otro día vi dos ambulancias del SUMMA y saqué el móvil. Era raro no llamar a los chicos de prensa, así que decidí dejarle un mensaje a Grissom para que, si le interesaba, llamase él. De hecho fueron dos mensajes, ya que confundí el SAMUR y el SUMMA (el segundo mensaje decía, simplemente, "el summa, que parezco nueva").
Y en esto que yo no llevaba música que escuchar, ni libro que leer, ni perrito que me ladrase, y que me puse a hacer repaso de todo lo que he aprendido de Grissom, que no es poco. Pensé que uno de mis grandes errores fue creerme lo del trabajo en equipo y querer contribuir y ayudar en todo momento, mientras me encontraba en una profesión marcadamente individualista y darwiniana hasta la médula. Qué se le va a hacer, mi ideología va más allá de los - superficiales- colores de un medio u otro. Companies will be companies. Y caí en la cuenta de que debía de hacer un mes desde mi último artículo.
Así que aquí ando, tratando de convencerme mi misma que, pese a la crisis económica, y tal vez por ella... Tal vez definitivamente, como siempre dijo me madre, no news, good news. Qué raro es que cada vez que veo que mi madre tiene razón sea mirando por la ventana del autobús. Será el resultado de no tener un duro y el coche en el garaje. Será.

martes, 28 de abril de 2009

Acabar es empezar

Hola a todos
Parece que la crisis ya me afecta de forma directa. La Final Boss del periódico para el que llevo casi dos años trabajando, por el que casi perdí la cena de nochebuena de 2008 al encontrarme yo trabajando en la cárcel de Soto del Real,me ha llamado hoy. Tienen que prescindir de gente, entre ellos de mi.
Sin dramatismos please.
Así que en breve cerraré mi otro blog, diariodeunaperiodistairremediable.blogspot.com, porque me temo que alguien le ha puesto ya remedio a lo irremediable. E iré trayendo aquí los posts que había en el otro blog. Volveré a ser fiel a misojosatravés de mis manos, ya que nada tiene remedio, ni yo, ni la crisis, ni el periodismo. Aquel blog lo abrí en época de crisis periodística, para intentar reírme de mi trabajo, para hacer terapia. Ahora se acabó. Y vuelvo a este. Como en todas las épocas turbulentas de la vida, escribiré más. Aunque no me paguen por ello. Aunque no se publique al día. Escribiré más.
Es posible, ya que ahora que me voy del periódico he agregado a algunos compañeros (ahora ex compañeros) del periódico al caralibro, que alguno de ellos llegue a estos blogs que he tratado de mantener de forma anónima. Sólo a algunos, selectos, de los que he aprendido y que he considerado gente limpia, justa y desinteresada. Creo que los cuento con los dedos de media mano. Y ya me da igual.
Acabar una etapa es empezar una nueva. Mañana tengo una entrevista de trabajo. Y además llevo 15 días colaborando en una productora de documentales donde aprendo a pasos agigantados, hago buenos contactos y last but not least evito el amuermamiento doméstico que supone estar en paro. Ya os iré contando. Con un poco de suerte, en dos meses abriré "diario de una productora irremediable". Quien sabe. A lo mejor ese tiene más recorrido.
Mañana tengo que llamar a decenas de pueblos a decir que ya no trabajo para el periódico. Ojalá todo fuese tan fácil como postearlo en el blog.

martes, 20 de enero de 2009

Manifa periodistas despedidos

La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha convocado para el próximo 13 de febrero una concentración en la explanada del Paseo de la Castellana, junto a la calle Juan Bravo, para protestar por los despidos recientes en los medios de comunicación. Esta convocatoria coincidirá con el aniversario de la muerte de Larra. "Durante los últimos meses la pérdida de empleo de los periodistas es alarmante; no tiene precedentes, y lo que se avecina es aún peor. Miles de empleos de periodistas están amenazados, perdidos o a punto de perderse", explicó esta asociación a Europa Press.

martes, 13 de enero de 2009

Adiós a las armas

Hoy me ha llamado la jefa de sección: dejo de hacer findes. Ella lo ha planteado de otra forma: quiero que amplies territorio, quiero que te encargues de noroeste, que pases de llevar solo la A2 y la A1 a llevar la A3, la de Colmenar y la A6 también. Trataba de enfocarlo de forma posiiva: que yo cubra más pueblos, que lo hago bien, que no tiene sentido dárselo a alguien que lo iba a hacer peor. Y me parecía relativamente bien, hasta que me ha dicho que eso implicaba que yo dejase de hacer findes. Lo que supone el adiós a las armas, a los crímenes los fines de semana, al dinero fácil porque sabes que estás en la redacción y que son ellos quienes necesitan tus temas, no tú quien sudas sangre para poder venderlos.
Y estoy hecha un lío. Se acabó vivir de la sangre de otros. Hubo un tiempo en que quise dejar los findes. Ahora... No se. Y luego dicen que por qué siento amenazador 2009... A lo mejor no es más que una señal divina para que me ponga a hacer cine y a escribir de verdad. En fin. Espero haber aprendido algo. Espero no olvidar las armas.

viernes, 21 de noviembre de 2008



Sumándome a una iniciativa de mi ex-compi Patri, he decidido postear en cadena. El abuso de menores toca como muy pocos pueden llegar a imaginar una de mis fibras más delicadas. La pornografía infantil es una forma de abuso. Alguien tiene que captar esas fotos.

Muchas veces son sus padres. Incluso, sus madres.

Os deseo que nunca en vuestro trabajo os topéis con imágenes de este tipo. Yo me he topado, fotos de una ñiña entre los 6 y los 12 hechas por su padrastro y su madre. En las que salían ambos. Imágenes que jamás describiré a nadie, de las que simplemente diré que alguna parte de mi cerebro aún cree que tenían que ser el mejor fotomontaje de la historia, porque hay cosas que no se pueden ver juntas en una imagen de un menor. Y eso que eran imágenes relativamente poco explícitas. Esa niña, según me explicó un colega que se dedica a estas historias, ahora se acerca a la mayoría de edad con serios problemas para afrontar las relaciones sexuales con su pareja, con miedo, con pánico.

Por favor, denunciadlo. Por la ética. Por el libre albedrío. Por la libertad. Por lo que queráis, no me importa. Yo lo haré por la maravilla que supone poder hacer el amor con mi pareja sin tener miedo, porque nadie abusó de mi de niña.
Si navegando por la Red, alguien descubre una web o un mensaje que promueve o difunde pornografía infantil, se tiene que denunciar a la Policía, telefoneando al 902 102 112, o vía internet a través de la ePágina del Grupo de delitos telemáticos de la Guardia Civil; o bien póngase en contacto con Anesvad remitiendo un e-Correo a nopi(arroba)anesvad.org o telefoneando al 902 118 800.
Yo conozco algo de los métodos que emplean las fuerzas de seguridad, y mi opción es, casi con los ojos cerrados, el grupo de policías nacionales que trabajan contra delitos de pederastia, por buena gente que son.
Gracias de antemano.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Adiós, people

Hoy es mi último día en el semanario. Estoy esperando a que salgan de la reunión de sur para hablar con una amiga. Y me ha hecho gracia escribir un post desde aquí el primero y el último.
Adiós, people!

viernes, 14 de noviembre de 2008

Cerrando etapas...

Muchos sabéis que llevo mucho tiempo ejerciendo dos trabajos.
Entré en el semanario en enero del año pasado, como colaboradora de sur, sin tener ni idea de nada (de cómo ser periodista, a lo que no te enseñan en la carrera no porque no sea algo que se pueda estudiar sino porque el plan de estudios empieza por serr un truño). Hice mis primeros pinitos en esto de la prensa escrita allí.
Seis meses después entré en el diario -en extrañas circunstancias y condiciones- en el que aún todavía trabajo. Tras dejar el semanario tres meses y medio por estar saturada de trabajo, volví. Allí estaban mis compañeras. Total, que en los últimos dos años he estado en ese semanario, más o menos presente, pero constante. Y en el diario, claro.
Y ahora me vuelvo a ir.
A pesar de que echasen a casi todas mis amigas del curro con el ERE de antes de verano, seguí allí, pero nunca fue lo mismo. Y cada vez tenía más trabajo en el diario, lo que es bueno, pero incompatible con trabajar por igual en el semanario.
Y me voy de nuevo.
Pero no me siento igual.
La vez anterior me fui triste, con ganas de volverme, de que algún día el semanario abriese una cabecera por mi zona para poder volver allí y asumir ese trabajo también.
Ahora no hay tristeza. Hay el vértigo normal que da tomar una decisión y apostar por algo (el diario) con firmeza. Antes deseaba volver algún día. Ahora deseo nunca necesitar -por dinero, por quedarme sin mi otro empleo- volver a allí.
Es tópico, pero es una despedida agridulce. Es como que mi "despertar periodístico" fue allí. No se si le pasa a todo el mundo con su primer empleo serio (esto es, que no es una beca ni ná mierdero en lo que no te dan responsabilidad sino simple explotación). Pero es que ha sido mi primer trabajo, mi primera vez, mi primera llamada a un gabinete de prensa exigiendo cosas, mis primeros reportajes verdaderamente leídos en la calle... Tal vez las primeras veces nunca se olviden. Ojalá.
Todo este circunloquio para un post en el que sólo quería decir "me voy", para que sepaís que, con sus pros y sus contras, me voy de allí y apostaré sólo por el diario. Y por llevar mis proyectos personales, si es que acabo de descubrir cuáles son. Algunos debéis flipar con esto, con la de tiempo que hace que pienso en irme.
Está decidido. Ayer se lo comuniqué a mi jefa. Que busquen a alguien, que no me voy de golpe, que les cubro hasta que lo encuentren, pero que me voy, cuanto antes, mejor.
Me quedo con la sensación de estar cerrando una etapa sin poder prever la posterior. Pero supongo que, siempre que tomas una decisión de calado en tu vida, será así. También es lo que hace la vida emocionante.
Lo mismo en dos meses estoy currando en un macdonalds. Es el sino del periodismo, en fin.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Sobre las putas de la información

Aunque no lo parezca, esto son más reflexiones de una periodista prematura. Y de ellas podréis dilucidar "para qué sirve hacerse el máster" del sitio en el que curro.

Soy una puta de la información. Una puta sin proxeneta, puta por gusto, puta por pasta.
Una puta de'jquina.
De trabajarme la calle.
De que nadie me de nada hecho.
Porque como todo en esta vida hay clases y Clases. Y yo debo ser más de caja baja.
Muchos de los que tratamos de hacernos un hueco en el lado jedi periodismo de forma más o menos honesta acabamos siendo putas. Yo cobro por trabajo. Por "trabajito". Más o menos segun dure el trabajito. Creo que en esto coincidimos muchas las putas de la información de caja baja. Otros son putas de caja alta. De lujo.
Esta mañana, recién levantada, antes incluso del café, a mi cerebro le ha dado por encenderse. No se cuanto tiempo llevo con la idea en la cabeza.
Y es que he descubierto que soy una puta de calle. No me gusta la redacción. Me he acostumbrado a trabajar con la gente. No entiendo el periodismo de despacho (la dedicación exclusiva al periodismo de despacho), pero no puedo negar que me dan cierta envidia las putas que trabajan en prostíbulo u hoteles.
Están explotadas. Sus chulos (los redactores jefe de turno) tiran de ellas sin darles lugar a vacaciones ni descansos para comer. Se convierten en putas acomodadas. Putas que no saben buscarse el cliente. Periodistas acostumbrados a que les den la información y los contactos por el mero hecho de estar en la redacción. Que hacen su cartera de clientes (su agenda, sus temas) sin esfuerzo, símplemente abriéndose de piernas cuando se lo dicen (echando horas en la redacción y pagando un máster para trabajar) y no pateándose la calle de arriba a abajo hasta que tienes la suerte de encontrar una buena fuente. Son putas de máster. De caja alta. De Clase. Putas de la información que se saben en la élite de las putas. Que saben que un día montarán su propio negocio y tendrán que dejar de abrirse de piernas. Para eso sirve hacerse un máster en el sitio donde trabajo. Para saber que te van a dar los clientes (contactos) hechos y que algún día pasarás la línea y dejarás de comartir alcoba para "casarte" con la profesión. Las putas de máster saben que algún día un cliente las sacará de putas. No digo que luego no hagan bien su trabajo. Seguro que lo hacen bien. Pero sólo tienen que dedicarse a hacer bien su trabajo. No a buscar clientes.
Las putas de calle tenemos que buscar los clientes, esto es, tenemos que buscar las noticias. y no solo buscarlos, sino conseguir que nos deseen y que quieran pagar por nosotras. En términos periodísticos, las putas de la información, las de calle, tenemos que ir de un lado a otro, presentarnos en los sitios físicamente, conseguir que quieran hablarnos, y luego además conseguir que nuestro redactor jefe nos quiera comprar el tema y quiera darle extensión y que pague por nuestros servicios. No nos suelen dar los contactos hechos. Tenemos que dar vueltas buscándlos. No nos aconsejan sobre cómo hacer un buen trabajito. Tenemos que aprender a hostias. Y ningún chulo nos defiende si se pasan con nosotras. Tenemos que aprender a hostias y a repartir obleas como en catedrales.
Así que si te quieres abrir paso en esto del periodismo, piensa qué tipo de inicios quieres tener. Las putas de lujo están jodidas, pero pasan el trance más deprisa y con ayuda. Las putas de calle sólo nos tenemos a nosotras mismas. Aprendemos otras cosas. Tenemos otras lloreras. Otras ventajas.
Creo que las putas de calle nos convertimos en otro tipo de periodistas.
Espero que sea así, que no olvidemos lo que es la calle.

viernes, 29 de agosto de 2008

Redecorando

Bueno, hace muchísimo que no os cuento nada... Al final redecoro mi vida un poco.
Ayer hizo un mes que dejé de fumar.
Hablé con mi jefa del diario para ver si podía tener algún tipo de estabilidad. Que tururú. Que me discipline solita y aguante el chaparrón. Y aquí estoy, tratando de disciplinarme, por eso ha tanto que no escribo...
Al final me pagaron lo del semanario de julio para mi sorpresa y absoluta alegría, porque es un dinero con el que no contaba. Ya como me paguen agosto (las vacaciones) voy a estar que lo tiro y lo mismo me hago una escapadita de lujo a Canarias con mi chico en otoño.
Ayer volví al semanario después de las vacaciones. Aquello había sido un campo de minas. Quedábamos ocho en la redacción, de las que tres son jefas. Las sillas vacías, por mucho que redunde en el tópico, recordaban a cada una de mis compañeras caídas en combate, dejándome la certeza de que podía haber sido yo la que hubiese pisado aquella mina. Sus cajones estaban vacios. Tras el choque inicial traté de verle algo bueno. Decidí trasladarme de mi puesto a otro con cajonera y en el que no tuviese que compartir mesa. Fui al que estaba frente a mí, que para mí siempre será el sitio de mi compañera "K", y en su cajonera estaban aún sus tarjetas de visita "Fulana de tal, Redacora, nombre del semanario en cuestión, dirección, teléfono..." Las dejé ahí. Trasladarme a su puesto era un poco como una profanación.
Y parece ser que las dos cabeceras de noroeste se funden en una y creo que tengo unas cuantas papeletas de que me caiga ese marron, que no pienso aceptar. Para empezar porque está a tomar por culo y no pienso hacerlo sin un aumento considerable de sueldo y mejora de condiciones laborales. Para seguir porque no conozco la zona y es un absurdo absoluto. Y para acabar porque son las cabeceras de mis compañeras, y estoy convencida de que sin ellas la publicidad va a caer en picado y mantener esa cabecera, que encima aglutinará muchos pueblos en cuatro páginas, va a ser algo tedioso y estúpido.
A mi compañera de cabecera también se la han cargado, pero de eso no me enteré hasta ayer, creo que la echaron hace una semana o cosa así. Los jefes están pensando en cargarse la cabecera al completo. Por lo que me tocaría irme a noroeste con las complicaciones que ya he expuesto (esta vez seré yo la que diga tururú). Pero por lo visto el depertamento comercial tiene expectativas de que mi cabecera prospere económicamente y no se la van a cargar, por lo que seguiría en mi amado Henares. Aún así quiero pedir mejores condiciones laborales. Ya no valgo lo mismo que cuando entré, en enero de 2007, y me siguen pagando igual.
Ya no os aburro más.
Esta noche voy a cenar con mis hermanos y me hace mucha ilusión. No se cuando fue la última vez que pasamos un par de horas los cuatro solos de buen rollo.
Y p'alante...
Ni un paso atrás, ni para coger carrerilla

lunes, 4 de agosto de 2008

Quiero un curro normal

Acabo de volver de un estupendo fin de semana en la playita y cada vez tengo más ganas de currar y menos curro. La semana pasada una amiga me llamó diciendo que en su medio buscaban gente, solo que es en Guadalajara y con una jornada matadora (en plan de diez a diez) por mil euros. He echado un curri en una empresa más de audiovisuales, a ver si hay suerte. Por otra parte estoy prácticamente segura de que en el semanario en el que trabajo no me van a pagar ni julio (mes trabajado) ni agosto. Este mes, pago el coche. El que viene, por los pelos, si no me gasto un duro más este mes. A este paso en octubre va a ser que no.
Voy a redecorar mi vida.
Quiero un curro estable.
Estoy hartita de dar tumbos.
De incertidumbre económica.
De crímenes los fines de semana.
Quiero que me paguen lo del semanarioooo!

El mundo está mareado de dar vueltas tan deprisa.

sábado, 26 de julio de 2008

Crisis? What Crisis? (Por los veteranos)

Como bien sabe todo aquel suertudo que tiene tiempo para ver Caiga Quien Caiga con cierta asiduidad, este es el disco preferido de nuestro presidente, ZP. La banda es Supertramp.
A mí lo de Supertramp me recuerda a un personaje de un libro recomendable (Into the wild). Lo de crisis ya no se a qué me recuerda. Últimamente a despidos injustificados a palas.

Hoy me quiero centrar en el despido de cerca del 40% de los redactores del semanario en el que trabajo. Y digo redactores. Acorde a los parámetros que establece el periódico me parece que las cerca de 16 cabeceras locales que lleva el grupo en Madrid van a estar llevadas por, como mucho, dos redactores. El resto, pues serán becarios y "ayudantes de redacción", que es un puesto absurdo, como su propio nombre indica, porque si un redactor necesita un ayudante de redacción yo no le llamaría "redactor". Puede necesitar un documentalista, vale. Pero un ayudante de redacción es un redactor pero que echa las miusmas o más horas y cobra menos. Eso todo el mundo lo sabe.

El caso es que no se si os hacéis una idea de lo que supone que echen a cerca del 40% de la plantilla. Yo pensaba, de hecho estaba convencida, de que echarían a dos o como mucho tres personas, después de que hace unas semanas echaran a una de mis compañeras también de forma improcedente. Bien, esta semana han echado al menos a seis redactores. La semana pasada también estuvieron echando a gente, pero de otros departamentes. La semana que viene toca fotografía y maquetación, creo. Con cuentagotas, los cabrones. Cuentagotas, sí, para ir contando las gotas de la tortura china que supone esto para los que trabajamos (trabajamos? trabajan?) allí. Hablaré de redacción porque son obviamente los más cercanos a mí.

Para empezar han echado a una de mis mejores amigas, a la que llamaré Cherre, con la que me consta que su jefa directa estaba encantada y que curraba todo lo que hubiera que currar sin poner mala cara. En realidad no es echarla, es no renovarle el contrato. Hace quince días le habían dicho que le iban a renovar, que no se preocupase. Gracias a dios es joven y se puede permitir cierta movilidad. Sigue siendo una putada, porque obviamente después de aquellas noticias y de llevar casi un año en el medio había hecho sus planes.

Han echado a todas las redactoras con hijos. De hecho a una de ellas, que llamaré La Alegría de la Huerta por razones obvias, la han echado durante su permiso de maternidad (se reincorporaba ahora). Siempre he oído comentar por lo bajinis que si las madres tal que si las madres cual que si no echan horas. En concreto de una de ellas pienso que francamente el medio se la pierde porque era de las pocas personas que de vez en cuando sacaba temas propios. Una de ellas dice que de momento lo deja, que se pone a dar clases o lo que sea. También tiene una familia que mantener. También han echado a dos redactores con los que he tenido menos contacto, pero que a mí me han ayudado. Cervantes siempre tenía un número cuando se lo pedías y Laforet siempre te pasaba temas cuando le llegaba algo que creía que te podía interesar.

A lo que voy es que han echado a absolutamente todos los redactores veteranos. Me encantaría recoger vuestras opiniones sobre una redaccion supuestamente periodística en la que nadie supera los 30 años. Yo tengo 24, queiro decir, no tengo nada en contra de la gente joven, al contrario. Pero creo que todo tiene un proceso y que, en tu trabajo, tienes que contar con alguien que sepa más que tú. Mucho más que tú. Con gente de esa con 15 años de experiencia. Gente que ha pasado por varios medios, varias etapas, varios gobiernos. Creo que los jóvenes podemos aportar esfuerzo y ganas, y creo que más que nuestros veteranos; pero también creo que se evoluciona muchííísimo más despacio sin veteranos. O que incluso no se evoluciona porque no tienes nadie a quien admirar (quiero decir cerca, no me vale que alguien admire a Grijelmo, todo el mundo que empieza en este mundillo debería adorar a ese hombre un par de veces en semana). Nadie que aporte serenidad. Coño, y dignidad, por qué no decirlo. Los jóvenes como somos jóvenes nos vendemos por tres duros cuando valemos por lo menos 25 pesetas como la partida a la maquinita. Hablar con veteranos nos hincha la vena del cuello y saca a relucir nuestra dignidad obrera. No es malo decir que sabemos menos, hemos cometido menos errores que por tanto nos quedan por comoter, hay ideas que no se nos pueden ocurrir solos. Creo que es un error dejar en una redacción una media de edad taaaan baja. Sólo puede salir un periódico echo deprisa (que los jóvenes queremos hacer mucho y lo hacemos muy rápidamente y no dejamos que las cosas reposen) y con desconocimiento.

Y mientras yo necesito dos trabajos y currar uno de cada dos fines de semana para poder llegar apenas a mileurista. Y se me hincha la vena del cuello de rabia e impotencia. De dignidad. De que yo, por ser joven, acepte trabajos tan mal pagados, en los que dejan en la calle a los veteranos precisamente porque los pipiolos cobramos menos. JODER, detrás de cada uno de estos despidos hay una familia. Quiero decir hijos, hipoteca. Lo de que haya una familia es bueno, si no a ver donde se refugiaba uno.

Todas mis amigas en la redacción, salvo dos, se han ido. No dudo que a mi me echen la semana que viene o a la vuelta del verano. Esté en el medio que esté, las echaré de menos los martes. Todas saben por qué.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Now it's too late to turn it around

I dont care if it's right or wrong, now it's too late to turn it around...
Os hablé ayer de un compañero que iba a emplear mis fuentes sin citarme. En efecto, así ha sido, y además ha recortado parte de otro texto mío para alargar el suyo aprovechando que ayer yo libraba. Al principio me he sentido fatal, triste, estúpida, ultrajada e ingenua. Ya se me ha pasado gracias a un buen amigo y una buena sisha. Y pienso que, en realidad, ni siquiera eso tiene importancia. Aunque trabajse un día entero para lograr esas fuentes y no vaya a recibir un duro por ello, y aunque reciba menos dimnero de la pieza que si publico por culpa del pavo este. A lo mejor son este tipo de cosas las que me hacen tan, tan desconfiada. Luego me pregunta Pako por qué me fio tan poco de la gente y por qué tardo tanto en confiar...
Pero sabéis? pajas mentales mías tal vez, pero nada de esto tieme importancia en realidad. No quiere decir que piense dejar que me pise más, a partir de ahora seré más precavida y desde luego voy a dejar muy claro en el periódico que ha usado mis fuentes, de buen rollo, pero que se sepa que no me he tocado los huevines...
Pero es que, en realidad, no tiene importancia. Mirad, el percance de hoy no logra estropear todo lo bueno que han hecho por mí mis compañeros y mis jefas ni todo lo que estoy aprendiendo. Y además, qué más da. Objetivamente, es una minucia. Soy feliz. Tengo unos pocos amigos que no me puedo creer que existan en mi vida de lo buenos que son, como Pako y Orsonbuels y, por supuesto, Miguel Ángel, aunque las cosas no les van todo lo bien que merecen y que yo les deseo. Tengo una familia estupenda. Y un trabajo que cada día me aporta algo distinto. Estoy llena de matices y de expectativas, y la mala leche, en realidad, nunca merece la pena. No sirve para darle la vuelta a lo que ya ha sucedido, pero estropea lo que sucede y lo que sucederá. Lo malo, que se quede atrás, paso de llevarlo en la maleta en adelante.

sábado, 15 de septiembre de 2007

I'm late for school

Bueno, al final me ha quedado un post algo ñoño con mucho de mi infancia y de mis esperanzas de ahora, espero que disculpéis el tono pastel pero es que la vida me sonríe. Ya me dará por culo, tranquilos, y volverán la Historia de la Pared Blanca, la felicidad fingida y esas cosas.
Siempre llego tarde. Siempre, de forma invariable, llego tarde a las citas, mal a las ruedas de prensa y nunca a todo lo que quisiera. Siempre he llegado tarde a clase. Desde niña. Desde pequeña mi madre se desesperaba en la puerta para llevarme a infantil y, cuando me apuraba, yo le decía, con mis ojos aún a menos de un metro del suelo y sin saber hablar del todo "mamá, estás estérica". Ella siempre dijo que eso era que yo oía sus broncas en estéreo.
Finalmente tras meses de espera parece que lo hemos conseguido. Que para el próximo corto, cuyo guión (tan, tan breve) tanto mimamos y pulimos Pedro y yo, tendremos un elenco de lujo. Vamos a grabar en HD por primera vez, creo que la historia es sólida y que el equipo va a responder, desde mi posición pienso cuidar de que, como suele decirse, llegue a buen puerto, espero que no sea tarde para arrancar. Si quiero grabar en HD es porque creo mucho en esto. Ojalá funcione, todos salgan satisfechos con el trabajo de todos y eso se note en pantalla. Ojalá lo podamos kineskopar algún día. Pero ahora, pasito a pasito, a pasitos cortos y cuidadosos y sin parar mirar a nuestro alrededor para ir por el buen camino. Yo supongo que rodaremos la tercera semana de octubre.
Así, pasito a pasito, letra a letra y día a día; se me han pasado dos meses ya desde que empecé a trabajar en el periódico. Me gustaría poder decir que es agotador, que es horrible, un trabajo tedioso, duro y con mucha competencia, pero que me hace feliz. Pero de esto serían verdad sólo tres palabras, y serían las tres últimas. Es estupendo. Muchas veces me sieinto como el agua: esto te obliga a buscar, a escurrirte por los recovecos de la realidad en busca de la historia, siempre hacia un lugar más profundo, más escondido y, desde luego, mucho más interesante. La verdad, no pensé que me fuese a gustar tanto.
Esta semana ha sido de lo más variada. El lunes saqué un tema de niños electrocutados en lugares públicos cuyos padres luchan porque se haga justicia. El miércoles cumplí uno de mis sueños de niña gracias a este trabajo. Me da igual que me llaméis friki. Conocí a Juan Luis Arsuaga y a parte de su equipo. Para los menos iniciados, Arsuaga es uno de los paleontólogos más reconocidos del país. Su equipo encontro el antecessor en la Gran Dolina en 1994. He de decir que en 1994 yo tenía 10 años. En clase estudiábamos la prehistoria cuando saltó las las primeras páginas de todos los periódicos que Arsuaga haía descubierto el antecessor. Me parecía apasionante, tantos miles de años allí esos huiesos, y ellos venga a buscar, a analizar, a reconstruir esqueletos... Nos mandaron hacer un trabajo en el cole, y yo lo hice del antecessor. Me compre los tres principales periódios nacionales y revistas para recopilar textos y fotos, claro, no había internet, jeje... Hice un trabajo estupendo, en "word perfect", en el que huelga decir que me pusieron un diez. Lo guardé durante muchos años, me gustaba mirar las fotos de los huesos y las reconstrucciones del esqueleto, leer sobre el carbono catorce (que no era preciso en este caso por la antigüedad de los restos) y sobre cómo databan los restos basandose en estudios geológicos. Mi padre me hablaba de los estratos terrestres y las formas de analizar sus componentes y los restos de animales para describir el clima, y así poder fecharlo. Bueno, el caso es que el martes conocí al susodicho Arsuaga, que ahora trabaja en la sierra madrileña y ha encontrado unos dientes de neandertal. Y yo saqué la noticia. Supongo que será algo ingenuo pensar que a lo mejor en algún sitio de madrid la devoró con interés una niña de diez años... No se, es como si momentos de mi vida se cerraran y cobraran sentido.
También continué con el tema del pobre Miwa, al que le dejó tetrapléjico un tipo en una pelea en Alcalá de Henares y que todavía espera justicia, siete meses después. Aunque este tema es de la semana anterior, la lentitud de la justicia en un caso tan grave me hace pensar que en rtealidad no estamos tan protegidos por "el sistema" como tendemos a pensar. Si no pasan más cosas en realidad no es por el "poder coercitivo", sino porque en el fondo no somos tan malos.
El jueves me tocó otro muerto, otro suceso, tremendamente desagradable, un bebé tirado a la basura por su madre en Arganda. Algún día tal vez me extienda sobre aquel día, y sobre cómo yo conseguí la fuente cuando los demás de la prensa no la habían conseguido. Sobre como entré en la casa del testigo, y sobre cómo se colaron tras de mí los periodistas de Canal 9, Telemadrid y Radio Nacional. Echándole morro y diciendome no te importa no? y dándome las gracias... en fin. Por lo demás, una HISTORIA BASTANTE DESAGRADABLE.
Y hoy he acabado de escribir para mañana un tema de inmigración, del que tal vez también me extienda en otro momento, y hable de un disgustillo que he tenido con un compañero que, por lo visto, va a usar mis fuentes, el trabajo de un día entero, en su artículo sin citarme. Mañana lo veré. De cualquier modo, la parte que he escrito yo está bastante interesante, y no lo digo por nada, simplemente yo me enteré de muchas cosas que no sabía. No se, me gustó ponerme a echar números y sacar porcentajes y traducir a términos sociales los términos matemáticos. Ais. Siempre habrá algo de científica en mí.

miércoles, 29 de agosto de 2007

De intereses y fuentes

Los periodistas contamos historias. Así es, así ha sido siempre y esperemos que así siga siendo y que no nos coma el institucionalismo sedentario.
Ya sabéis, sedentario, de estar sentado, me explique, pegado al asiento con la adherencia de la rutina, soldados con pereza al teléfono y la pantalla, con los dedos como ventosas sobre las teclas, sin ver, sin mirar, escuchar, oler y palpar la realidad de la que hablamos.
Ahora que, ya se sabe; aquí, cada uno va a su historia y la historia está en sopesar la veracidad de las histerias de quienes desean asediarte con sus historias. Descifrando trabalenguas: si quieres dormir por las noches, no adaptes la frase cristiana al "dejad que las fuentes se acerquen a mí". Mas bien yo tiraría por las de "desconfía del lisonjero", que ya se que son más duras, más del Antiguo Testamento, más de lo que tenemos en común judíos, musulmanes y cristianos que de lo que nos separa... Lo que afirma mi afirmación, vamos, valga la rebuznancia: más en común, más universal, más "que vale para todos los hombres".
Esta desconfianza yo la estoy desarrollando ahora. Tenemos una enorme responsabilidad y las letras impresas no hay forma de cambiarlas: se pueden tachar, se pueden glosar, pueden ser reinterpretadas o, incluso, rectificadas. Pero ahí quedan, no se las lleva el viento, y afectan a las personas con las que trabajamos.
Toda fuente tiene un interés cuando acude a tí. Hasta la más desinteresada. Tú serás más fuerte mientras más profundo sea tu conocimiento sobre sus intereses. No te quedes en lo superficial, indaga, ábrele las entrañas y observa lo que lleva por dentro. Por mucha lástima que te de, aunque parezca una víctima, indaga, aunque parezca un amigo: usa el escalpelo y ábrele el pecho antes de escribir palabras que puedan llevar tu incisión contra tus propias venas. "Frialdad, distancia", es lo que nos dicen en la carrera. Yo creo que se refieren a esto. No sólo a no involucrarte para no sufrir (consejo que personalmente no comparto porque prefiero seguir sintiéndome humana) sino gozar de cierta esquizofrenia que te permita empatizar y desgranar intenciones de forma simultánea. Por mucha lástima que pueda darte, repito, o muy injusta que parezca su situación. Una vez que llegas hasta ahí, hasta la comprensión de su desgracia, detente y analiza.
Esta reflexión es la más destacada de las últimas semanas. Brota de varios casos, desde la denuncia de una familia que perdió a un sexagenario, según ellos, por la lentitud de los sistemas de emergencia; hasta un grupo de jóvenes agredidos por neonazis en los últimos días. No considero que haya hecho un a mala información. Como dice mi jefa, nada de lo que cuento es mentira. Pero si algo he aprendido en este tipo de casos es a tomar distancia y a no tener miedo a las fuentes: ni de lo que digan, ni de lo que no digan, ni de lo que se enfaden por haber dicho. SIEMPRE hay intereses, por muy justa que te parezca su causa, que no deben cegarte porque te parezca justa. Sobre todo en casos de denuncia a los sistemas públicos.

martes, 14 de agosto de 2007

De las historias de delitos

Hoy resulta que me llaman para hacer un textillo sobre robos a salas de juegos. Una cosa fácil, tengo una enorme nota de prensa de la Poli y sólo tendría que redactarlo un poco mono, pero no puedo evitar querer más porque el medio lo merece y, que hevos, para eso me pagan a mí y no ponen sólo la nota de prensa...
Dadas mis experiencias con la policía y la hora del encargo (las tres de la tarde, con los gabinetes cerrados) pienso cómo enriquecerla. "Buscando el toque humano", m digo. Es otra de las primeras lecciones de periodismo. Sé que la banda maltrataba con violencia a los dependientes de los locales de juego, les busco y consigo dar con una sala de juegos a la que habían atracado. Me confirman parte de la información, pero no me pueden dar más datos sin hablar con un superior. Voy de superior en superior, y cuando llego al encargado, me dice que me llama a lo largo de la tarde para darme más información. Espero hasta las 18:00 hasta llamar e insistirle, y me dice que los jefes no le dejan hablar. Le insisto y el hombre quiere hablar, le digo que no cito fuentes y se convence, me dice que va a insistirle al jefazo, que hablamos en 20 minutos. Espero media hora para llamarle, que estaba conduciendo y aún no había podido hablar con su jefazo. Vaaale. Otros 20 minutos y me dice que no me pude decir más, al menos no mucho más de lo que ya tenía, vamos...
Vamos que he hecho una mierda de trabajo. Se hace la hora de enviar la información, y la redacto con lo que tengo y la nota de prensa, tratando de darle algo de estilo y reportajear un poco. Me sale una seudocrónica mediocre y la envío.
Total, ante la insatisfacción con mi trabajo de búsqueda, sólo me quedó el de redacción, esa fue una lección que aprendí cuando me mandaron redactar la anterior "detención policial" de peña por mi zona. Si tienes que tirar de poco más que unas notas de prensa, al menos cúrrate un poco el texto, aunque tengas la presión del cierre. Así tu fracaso no será absoluto. Bien, he aquí la que creo que es la cuarta lección de periodismo, que he aprendido gracias a este fracaso a 2/3:
A nunca depender de una fuente (sic), cosa clara pero que a veces se olvida cuando te afirman y requeteafirman que te van a dar la información. Ni caso, no te fíes ni de tu padre. Llamar a mil sitios. Sé que han robado en 15 salas de juego de la Comunidad de MAdrid, pues busco todas las que haya y llamo, si hace falta, a todas, de una en una, hasta que de con varias de las afetadas. Después insisto en todas. Y trazo mi mapa informativo. Mi lección de hoy, dejar atrás la vergüenza de la incertidumbre, del llamar a un sitio y que te digan, no, aquí no nos han robado, y no perder la speranza por doscientos noes. Ya habrá un sí. Insistir, ser constante, no querer ir sólo a lo seguro y enfrentarme a doscientas llamadas si hace falta hasta conseguir dos fuente más, que me permita no depender de una sóla para hacer la historia humana. Mejor que sobre información que, como es el caso, te quedes con la sensación de que has perdido una gran Historia.