miércoles, 23 de febrero de 2011

Cuando todo era más fácil

Resulta que he recibido un email de Windows Live Spaces, que van a eliminar mi "space". Es el primer "blog" que tuve, antes de Mis Ojos A Través de Mis Manos, cuando no había crisis, trabajaba para dos periódicos, estudiaba dos carreras, vivía con mis padres, empezaba a producir cortos en alta definición y, en definitiva, la vida me sonreía y todo eran expectativas. He estado releyendo, y he de reconocer que echo de menos el periodismo. Al menos hoy, que veo más el lado romántico y menos las noches sin dormir y las fuentes interesadas.
He decidido añadir en este blog, aunque sea trampa, algunas entradas que escribí en aquella época.

Así que aquí os dejo los vínculos a ese puñado de textos que escribí cuando todo era, simplemente, más fácil:



Y he decidido conservar estos textos aquí, porque desde luego forman parte de lo que soy ahora.

martes, 22 de febrero de 2011

Insomnio

Y sigo pasando noches sin dormir, y, cada vez más, pienso que por ninguna razón que valga la pena. Nada que quiera compensar, por más que yo quiera, por más que yo intente.

viernes, 18 de febrero de 2011

Crisis y cambio

Ahora que estoy teniendo más tiempo estoy volviendo a gestar proyectos. Hay quienes, desaparecidos hace tiempo, han vuelto con proyectos e ideas nuevas. Esta gente que va y viene y siempre que vuelve trae agua nueva, como los ojos del guadiana. A otros, directamente, les voy conociendo de nuevas. A ver en qué queda., Ojalá os de noticias pronto.
La gente nueva que he encontrado tiene ilusión, honestidad y humildad; lo que cada vez es más difícil de encontrar, en el contexto que nos ha tocado vivir. Es su máximo valor, de momento. Pero hay tan, tan, tan poco dinero para todo... Y la gente que va y viene con cada proyecto, por lo menos, permanece ahí, contando historias al mundo cuando pueden y como buenamente pueden. Me da muchísima lástima todo el talento y el impulso creativo que voy conociendo y que se atora por la congelación de las inversiones que estamos sufriendo en estos tiempos, hoy, que nadie apuesta por nadie y, lo que es peor, ahora, cuando nadie asume riesgos ni para mejorarse a sí mismos.
Y me quedo con una idea que saco del discurso de Álex de la Iglesia en los Goya el otro día. Crisis. "Crisis significa cambio", dijo.
Verdaderamente puede ser que el mundo esté empezando a cambiar. De hecho, parece ser que no le queda otra sino cambiar. Ya no sólo pienso en la industria audiovisual, de la que tanto se habla estos días. No sólo los regímenes de los países musulmanes. Son ya demasiadas las realidades que me hacen creer que nos encontramos ante una quiebra real de nuestra estructura social. Creo que puedo hablar con sensatez si digo que, históricamente, tras cada gran revolución ha habido una crisis. También creo que sería insultante explicar, desde un blog en un país que defiende el Estado del Bienestar, cual es la revolución que ha precedido a esta.
Intuyo que el mundo está a punto de cambiar. "A punto" no son menos de diez años, claro. No sé cómo, ni hacia dónde. Pero no me produce incertudumbre, sino expectación.

domingo, 13 de febrero de 2011

El Centro de Carga Aérea de Barajas

Resulta que, hace unas semanas, tuve que encargar en Estados Unidos una réplica original del traje de Darth Vader. No, no fue por frikismo, que podría ser. Era para una serie de sketches que estoy produciendo, por eso este post va en la categoría de Low Budget Solutions For Creative Filmmakers, para ayudar al prójimo. Ingenua de mi, pensé que el paquete llegaría a la dirección a la que había pedido que me lo enviasen (la de la productora). ¡No! Lo único que recibí fue un albarán de Correos pidiéndome que fuese al Centro de Carga Aérea de Barajas. Había oído hablar de ese terrible lugar. El agujero negro de las compras por Internet que nunca llegan. Una vez oí una historia de uno que envió quesos a su familia y la familia tuvo que venir desde Galicia hasta Barajas a recogerlos... ¡Tenía que rescatar mi traje!
Me puse manos a la obra. ¿Dónde tengo que ir? Bien, en el albarán no dan señas. San Google. Google me lía aún más. Miro en el enlace de Correos que venía como referencia en el albarán. Datos que no reconocen los buscadores. Alucino. Llamo al teléfono de Atención al Usuario que viene en el albarán. Pregunto por los pasos a seguir. Me los cuentan. Me intentan vender que contrate a un agente de aduanas de Correos porque es una cosa "muy complicada", dice la operadora. Le digo que tururú, que lo hago yo, que me diga a dónde tengo que ir.
"Al aeropuerto" dice la señorita.
Yo: "¿A dónde del Aeropuerto? Es Barajas, no La Palma..."
Ella: "Ay pues no se"
Yo: "A ver esto no es el teléfono de atención para este tema de recogida de envíos internacionales retenidos en aduana"
Ella: "Sí"
Yo: "Bien, y ¿dónde puedo recoger mi paquete, donde tengo que ir con mi albarán"
Ella: "Al aeropuerto... al centro de carga aérea"
Yo: "Bien, ¿dónde está el centro de carga aérea?"
Ella: "En el aeropuerto..."
Yo: "Pero, ¿dónde del aerop...?"
Decido evitar el bucle infinito y pongo rumbo al aeropuerto. Allí me dicen que en la T2. Voy a la T2. En la T2 una señorita de información del aeropuerto me dice que "eso es en el centro de carga aérea" y yo "¿pero donde?" Y ella "Un edificio de cristal muy grande que está al lado del aeropuerto"
Con esas indicaciones salgo del aeropuerto y pronto veo un edificio con un cartel de Correos. Consigo llegar. Allí hay un edificio enorme de correos pero pregunto al guardia y ¡no es allí! Me indica una oficinucha secundaria de correos.
Veo una nave rotulada como SKYNET, y pienso que dentro estarán ensablando terminators a degüello. Llego a la oficinucha. Hago la cola, entrego mi albarán, y me entregan otro papelito, con el que tengo que ir a aduanas a pedir que me hagan una especie de "liquidación de impuestos". Me voy para aduanas. Cola. Un señor que ha venido desde Málaga a recoger un paquete que teóricamente le llegaba a casa. ¡Y resulta ser un libro! Una señora me cuenta que le pasó con un queso que le envió su hija desde Canadá. Mi turno. Me acerco a la ventanilla y un señor ocupado pero simpático me liquida, y me dice que tengo que pagar el IVA del traje, por si acaso es importación y después lo vendo... WTF? Total, un 18%... Me da otro papelito y que me vaya a un banco a pagar. Después del banco, que rerese con el justificante de ingreso, y que entonces me dará otro papelito ¡para volver otra vez a la oficinucha! Busco un banco. Entro. Cola. Pago. Bromeo con la cajera. Vuelvo a aduanas. Cola. Entrego justificante. Otro papelito.
De vuelta a la oficinucha y a esperar veinte minutos hasta que saquen mi traje de Darth Vader del fondo del almacén.
Pero luego en la oficina me hice esta foto:

Así que ya sabéis, id con tiempo y, si podéis, con el MP3 bien cargado.
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Por si a alguien le sirve, lo único que hay que hacer (desde la M40 cuando vas al aeropuerto) es seguir los carteles de "zona industrial aeroportuaria". Está muy cerca del Hotel Hilton. Y ahí empiezan los carteles del Centro de Carga Aérea.

viernes, 4 de febrero de 2011

Saboreando los días...

Yo no sé si ya se me han roto los nervios o qué, pero estoy tranquila. Esta semana he acabado en el curro en el que estaba, un portal de vídeos de humor para el que teníamos que sacar adelante un porrón de sketches de calidad suficiente en tiempo récord y prácticamente sin presupuesto. Ha sido agotador, sobre todo porque entré para "echar un cable" y me encontré con que había que agarrar a la producción por las solapas, muchísimo trabajo y un terreno tan incierto como es la red, en el que uno no sabe muy bien a qué atenerse en muchos niveles, sobre todo para mi a nivel legal. Y, pese a todo, estoy mucho más tranquila; aunque he de reconocer que la última semana he dormido muy poco.
He acabado el contrato y he decdido regalarme unos días, así que me he dado unas vacaciones. Y es que llevo sin parar desde que, en agosto, me salió aquel trabajo con aquel productor al que admiraba tanto. Después, entre unas cosas y otras, no he parado de currar. Iba a haber empezado una peli ahora pero falta pasta y parece que la cosa se complica y no saben cuándo podría yo empezar a currar, ni cuándo podrían empezar a pagarme. Así que ahora he huído unos días de Madrid, ya buscaré trabajo y haré llamadas desde aquí y, mientras tanto, descanso.
Porque después de tres años de periodista freelance, con la carga que suponen las vacaciones para un autónomo; y después de la lucha posterior para empezar a meter la cabeza en el mundo de la producción; creo que me he ganado relajar un poco el ritmo. Seguir buscando, pero sin tanta angustia y, sobre todo, descansando un poquito entre medias. Siento que la próxima hornada de proyectos que me pille será muy intensa y que debo estar descansada para entonces.
Así que, chicos, deseadme suerte y paciencia de nuevo.
I'm on the road again.