Mostrando entradas con la etiqueta narrativa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta narrativa. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de julio de 2011

Mi madre

Hay veces que pensamos demasiado en la narrativa. Creo que nos ocurre a todos los que somos apasionados de las historias y de cómo se cuentan: que nos paramos a mirar con otros ojos la vida, buscándole una estructura, sabiendo que no la teme, y anhelando siempre ver desenlaces para comprender el hilo de lo que estamos viendo. Ahondando un poco, pienso a veces que no hay desenlaces, medito sobre el fin del relato como parte de la estructura y descubro que, en la realidad, los desenlaces son ficciones, porque siempre llevan a nuevos arranques.

Mi madre no puede llorar. Simplemente no le salen las lágrimas, sin saber por qué. Es imposible: aunque quiera llorar, no puede. El jueves, al despertarme, fui a la cocina a desayunar y la encontré tendiendo la ropa de una última lavadora con algunas cosas mías antes del viaje. Tras un par de minutos de conversación intrascendente, me dice que no llora porque no puede, porque estos días se acuerda de una canción de Serrat de cuando se casó con mi padre, y me recita:

Escapad gente tierna,
que esta tierra está enferma,
y no esperes mañana
lo que no te dio ayer,
que no hay nada que hacer.

(...)

Y si te toca llorar
es mejor frente al mar.

Si yo pudiera unirme
a un vuelo de palomas,
y atravesando lomas
dejar mi pueblo atrás,
juro por lo que fui
que me iría de aquí...

Y pienso que, por potentes que podamos a llegar a construir las historias, la realidad supera a la ficción casi siempre. Por mucho que carezca de estrucura y nunca lleguemos a comprenderla del todo.

Carpe diem.

lunes, 8 de febrero de 2010

Acercándome a los crossmedia

Tras el FICOD y la master class de Sandy Libersson, a los que asistí en otoño, algunos de mis axones empezaron a conectarse para decirme que ya era hora de renovarse. Lo hicieron en una manifestación multitudinaria, y me han subyugado a pasar horas pensando en transmedia, crossmedia, kickstarter, crowdfunding, creativecommons y un puñado de términos angolosajones que cada vez me parecen más básicos.
Webeaba yo por el Filmmaker Summit del Slamdance cuando por los misterios del hipertexto llegué a Culture Haker, el blog de "un tal" Robert Pratten, que, citando de forma casi literal, reflexiona sobre cómo la colisión entre juegos, música, películas y tecnología cambia las formas en que se cuentan las historias y se hacen llegar al público. O sea, más o menos y según leí hace poco, habla de historias verdaderamente crossmedia1.
Para aclararnos, este señor plantea emplear los nuevos medios y las redes sociales para contar una misma historia. Todos los medios para contar una cosa. Es como si verbalizases una frase en voz alta, otra mediante mímica, y otra la escribieses. Las frases tendrían sentido por sí mismas, pero juntas alcanzan un sentido mayor. Ese sentido completo sería la obra cross media.
Bajo esta concepción, la obra no sólo se desarrolla en la película (al menos al completo): lo hace también en comics, libros, merchan, por qué no tvshows... Las posibilidades son tantas como medios. Además, es necesario interactuar con todos estos medios ("percibir las tres frases: oída leída y vista en mímica") para comprender el significado total de la obra.
Ojo, no lo confundamos con multiplataforma, no es como Harry Potter, que cuenta la misma (ejem casi la misma) historia repetida a través de varias plataformas: juegos, película, libros... No. El crossmedia supone una narración a través de varios medios. Es algo así como darle diversos niveles de profundidad a la historia, a la narración, a través de diferentes soportes. Es apasionante.
Él está desarrollando un proyecto en este sentido, y me llama muchísimo la atención todo lo que subyace en él. Por ejemplo, cómo cambia la narrativa -cómo se extiende- debido a la "digitalizaicón social" de la obra (uso de redes sociales y nuevos medios).
Es aquí donde mis axones me fuerzan a preguntarme mil cuestiones. ¿Dónde acaba la narración en una historia que se cuenta a través de diferentes medios? Los términos audiencia, espectador televidente, que sugieren tanta pasividad, ¿pasarían a ser relegados por "usuario", mucho más imbricado en la historia? La trama se dispersa en varios medios en un proyecto de este tipo... ¿Qué pasa con la interpretación? ¿Cuál es aquí el papel de la crítica?
Por otra parte, este caballero también le está dando vueltas en la cabeza a obtener financiación para hacer películas aprovechando este concepto de crossmedia. Lo que a mi me interesa muchisimísimo, claro.
A través de todas estas plataformas y de las redes sociales, propone crear un fanbase lo suficientemente sólido como para conocer qué tipo de público demanda el producto, cómo y en qué forma, y así poder acudir a posibles fuentes de financiación con una cartera bajo el brazo que diga: "Mira qué de gente hay interesada en que se continúe contando esta historia a través de una película. Mira qué de gente quiere saber más".
Resumiendo mucho, su proyecto va de una superespía tipo james bond. Para construir ese fanbase, utiliza uno de los escenarios de la "película" (aún no está hecha), que es un restaurante chino. Propone una web del restaurante chino de la peli, en la que dicen que sirven comida a domicilio a nivel mundial. Al que se le ocurre hacerse fan en facebook, le dejan un email con una trama de espías en la que le hacen partícipe, en plan juego on line, pidiéndole que time a sus amigos y consiga que hagan un pedido a domicilio con ese restaurante (inexistente por otra parte). Claro la comida nunca llegará. Pero parece ser que funciona, que a la gente le gusta tomarle el pelo a sus amigos y echarse unas risas (yo os lo haría, amigos, si viese que el juego y la trama que hay detrás de la "broma" merecen la pena. Incluso si no la mereciesen, simplemente para echarme unas risas).
Bueno, se va formando comunidad y la peña sube al facebook fotos suyas comiendo comida china y dicen que la pillaron en el restaurante (inexistente) en cuestión. Y la rueda gira. Son los propios usuarios los que "difunden la palabra" y timan a los demás.
En paralelo, Pratten propone un juego de "pseudoespionaje", que como digo emplea facebook para crear comunidad. Pero no sólo eso, por ejemplo, mediante twitter va dando mensajes cifrados a los "espías" de la comunidad. En Twitter también twitea uno de los personajes de la trama (de la película) con las misiones que va haciendo (por lo que ahí también hay narración). Los personajes por supuesto tienen blogs y perfiles. Y además, el tipo desarrolla otro "site", que es una red social para aquellos interesados en películas/comics/historias/loquesea de espías o misterio.
Crea un fanbase y cuenta la historia incluso a través del fanbase. Incluso, los "personajes" interactúan en las "misiones" de los usuarios, por lo que los propios usuarios definen parte de la trama de la "obra crossmedia". O sea el usuario entra a formar parte de la narración. Incluso podríamos hablar de una extensión de la trama a la vida real del usuario, ya que el juego tiene una parte importante de role playing game, o sea, una parte importante de acciones que realiza el usuario físicamente. Uau.
Gracias a todas estas maniobras, además, según propone este caballero, se logra dar información canalizada a aquellos que tengan interés por la película y así desviar su interés por obtener información que a lo mejor no nos interesaría que tuvieran. La eterna cuestión: dar tanta información que uno pueda ahogarse para que no profundice en informaciones específicas que a quien está creando el producto todavía no le interesa que se sepan. Lo que hace es "estructurar la implicación de la audiencia hacia áreas seguras en las que no se metan en nuestra forma de contar la historia".
Y todo este follón para hacer una peli en un contexto de piratería y velocidad de tranmisión de la información, que es en el fondo lo que lleva a buscar alternativas creativas.
Luego entramos en una gran cuestión, el cúando se llevan a cabo todas estas acciones para construir fanbase para financiar la peli. En cuándo se agota la paciencia del fan y cuándo son los momentos apropiados para poner en marcha cada acción e ir dando material nuevo de esa obra crossmedia. Pero, claro, por eso hay que tenerlo todo muy estudiadito y agendado antes de ponerse a ello, y no puedes simplemente ponerte y luego ya verás cómo vas avanzando. Por eso no es tan fácil aprender a financiarse por Internet, supongo. Pero poco a poco, como siempre, aprendiendo...

1Crossmedia: Consiste en extender la historia a otros formatos, pero éstos no tienen sentido por si solos, y es necesario experimentar el conjunto para comprenderlos.

miércoles, 27 de enero de 2010

Qué tiene Sita que no tenga yo

Raras veces, cuando me (des)vivo entre mis Urgencias darias, algún destello me vuelve absolutamente hedonista y liviana. Así pasó hace algunas semanas, cuando por determinadas coincidencias astrales que no desmenuzaré llegó a mis ojos y oídos Sita sings the blues, una obra de una tal Nina Paley, que se ha dedicado a trabajar sobre el Ramayana y sobre su propia historia personal en una pieza de animación que resulta completamente rentable en la relación placer/tiempo invertido. Y, además, es Creative Commons.
Mi pasión por la estructura de los textos me está tentando a haceros un desgrane pormenorizado de alabanzas y reflexiones diversas sobre la película.
Sé que la narrativa de Sita no apunta nada nuevo, pero me resulta profundamente erótica(1). Sé que culturalmente Sita parece un Ramayana para principiantes, pero nunca he sido demasiado elitista. También sé que el contrapunto (contraposición, para quien no me pille) no es sino un recurso más del arte, pero me funciona. Y sé que el Creative Commons en cine puede resultar hipócrita porque hasta el más hippie del cine emplea recursos que no son CC porque son mejores que los productor "libres"... Pero adoro poder descargarme una película en buena calidad y ponérosla en mi blog si me apetece para que todos tengáis acceso a ella, y que así no necesitéis, como yo, llegar a coincidencias astrales no desmenuzables. Para muestra, un botón.


Una de las delicias narrativas que me gusta de la porpuesta de Sita es su capacidad para hablar de un sólo personaje a través de diferentes intérpretes. En el vídeo podéis intuir dos de los tipos de "diseños de producción" que emplea para narrar la historia. El mismo personaje y la misma trama se cuentan con varios diseños que se van alternando según qué parte de la historia cuenta, pero tú como espectador no te pierdes en absoluto. ¿Hasta qué punto permitiría esto una grabación en imagen real? El mismo personaje, con la misma edad, en el mismo sitio, interpretado por "diseños", o sea, por actores, diferentes. Muy atractivo.
Sita es, además, tremendamente sensual. La plástica de las imágenes es una delicia para los ojos y los blues que canta Sita lo son para los oídos. Es placer sensorial por el placer en sí mismo. Es una golosina.









Otra cuestión que me llama poderosamente la atención es la contraposición entre algo que casi se podría llamar ancestral, como la historia del Ramayana, y la narración mediante animación (en flash, de aspecto muy moderno), con una mezcla de imágenes de tintas planas con otras con más volumen o incluso recortes o imagen real tratada, el juego con los diferentes tratamientos de la perspectiva según el momento... Además, mete su historia personal (actual) en un estilo de animación más tradicional (menos "computadorizado").
Todo esto, lo narra con música blues, impepinable referencia a los años 20 y 50, al siglo XX en definitiva, y a la idea de la mujer en esa época. A mi este mare magnum me lleva a pensar sobre la identidad femenina, si tal cosa existe, y esos rasgos "diacrónicos" de género que sugiere Sita mediante la referencia a distintas eras de la concepción de la mujer mediante el uso de la técnica (plástica, animación, sonido, etc.). La espera, el deseo, la fidelidad (¿o no?), el rechazo, la soledad, la maternidad, el sacrificio.
Aunque sólo fuese por la reflexión, merecería la pena. Pero es que encima es bello de ver. Además, Nina Paley mete reflexiones en off de personajes extradiegéticos, lo que da más naturalidad a tus propias refleiones al respecto.


Supongo que intuís que podría seguir escribiendo durante horas sobre todo lo que encierra para mí Sita. Pero prefiero que invirtáis una hora y media viéndola que leyendo el resto de mis pajas mentales.
¡¡Vamos!!

(1) Hablo de la erótica de Sontag, claro: aprender a ver más, a oír más, a sentir más; en una época que prima la hiperabundancia y embota los sentidos mediante la saturación.