Bueno, hace muchísimo que no os cuento nada... Al final redecoro mi vida un poco.
Ayer hizo un mes que dejé de fumar.
Hablé con mi jefa del diario para ver si podía tener algún tipo de estabilidad. Que tururú. Que me discipline solita y aguante el chaparrón. Y aquí estoy, tratando de disciplinarme, por eso ha tanto que no escribo...
Al final me pagaron lo del semanario de julio para mi sorpresa y absoluta alegría, porque es un dinero con el que no contaba. Ya como me paguen agosto (las vacaciones) voy a estar que lo tiro y lo mismo me hago una escapadita de lujo a Canarias con mi chico en otoño.
Ayer volví al semanario después de las vacaciones. Aquello había sido un campo de minas. Quedábamos ocho en la redacción, de las que tres son jefas. Las sillas vacías, por mucho que redunde en el tópico, recordaban a cada una de mis compañeras caídas en combate, dejándome la certeza de que podía haber sido yo la que hubiese pisado aquella mina. Sus cajones estaban vacios. Tras el choque inicial traté de verle algo bueno. Decidí trasladarme de mi puesto a otro con cajonera y en el que no tuviese que compartir mesa. Fui al que estaba frente a mí, que para mí siempre será el sitio de mi compañera "K", y en su cajonera estaban aún sus tarjetas de visita "Fulana de tal, Redacora, nombre del semanario en cuestión, dirección, teléfono..." Las dejé ahí. Trasladarme a su puesto era un poco como una profanación.
Y parece ser que las dos cabeceras de noroeste se funden en una y creo que tengo unas cuantas papeletas de que me caiga ese marron, que no pienso aceptar. Para empezar porque está a tomar por culo y no pienso hacerlo sin un aumento considerable de sueldo y mejora de condiciones laborales. Para seguir porque no conozco la zona y es un absurdo absoluto. Y para acabar porque son las cabeceras de mis compañeras, y estoy convencida de que sin ellas la publicidad va a caer en picado y mantener esa cabecera, que encima aglutinará muchos pueblos en cuatro páginas, va a ser algo tedioso y estúpido.
A mi compañera de cabecera también se la han cargado, pero de eso no me enteré hasta ayer, creo que la echaron hace una semana o cosa así. Los jefes están pensando en cargarse la cabecera al completo. Por lo que me tocaría irme a noroeste con las complicaciones que ya he expuesto (esta vez seré yo la que diga tururú). Pero por lo visto el depertamento comercial tiene expectativas de que mi cabecera prospere económicamente y no se la van a cargar, por lo que seguiría en mi amado Henares. Aún así quiero pedir mejores condiciones laborales. Ya no valgo lo mismo que cuando entré, en enero de 2007, y me siguen pagando igual.
Ya no os aburro más.
Esta noche voy a cenar con mis hermanos y me hace mucha ilusión. No se cuando fue la última vez que pasamos un par de horas los cuatro solos de buen rollo.
Y p'alante...
Ni un paso atrás, ni para coger carrerilla
2 comentarios:
Hola!!!
Tú adelante, a sobrevivir y a no pisar minas, que yo ya pisé una. Yo ya he vuelto de mi experiencia británica y creo que es lo mejor que he hecho en estos últimos meses. Ahora yo también sigo adelante, luchando por volver a pelearme con la actualidad porque echo de menos ese mundillo. Hablamos para quedar.
Besos
Oye me gusta tu decoración. ¿Y ese orgullo profesional? ¿Es nuevo? Queda genial ahí donde lo has puesto.
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