viernes, 14 de noviembre de 2008

Cerrando etapas...

Muchos sabéis que llevo mucho tiempo ejerciendo dos trabajos.
Entré en el semanario en enero del año pasado, como colaboradora de sur, sin tener ni idea de nada (de cómo ser periodista, a lo que no te enseñan en la carrera no porque no sea algo que se pueda estudiar sino porque el plan de estudios empieza por serr un truño). Hice mis primeros pinitos en esto de la prensa escrita allí.
Seis meses después entré en el diario -en extrañas circunstancias y condiciones- en el que aún todavía trabajo. Tras dejar el semanario tres meses y medio por estar saturada de trabajo, volví. Allí estaban mis compañeras. Total, que en los últimos dos años he estado en ese semanario, más o menos presente, pero constante. Y en el diario, claro.
Y ahora me vuelvo a ir.
A pesar de que echasen a casi todas mis amigas del curro con el ERE de antes de verano, seguí allí, pero nunca fue lo mismo. Y cada vez tenía más trabajo en el diario, lo que es bueno, pero incompatible con trabajar por igual en el semanario.
Y me voy de nuevo.
Pero no me siento igual.
La vez anterior me fui triste, con ganas de volverme, de que algún día el semanario abriese una cabecera por mi zona para poder volver allí y asumir ese trabajo también.
Ahora no hay tristeza. Hay el vértigo normal que da tomar una decisión y apostar por algo (el diario) con firmeza. Antes deseaba volver algún día. Ahora deseo nunca necesitar -por dinero, por quedarme sin mi otro empleo- volver a allí.
Es tópico, pero es una despedida agridulce. Es como que mi "despertar periodístico" fue allí. No se si le pasa a todo el mundo con su primer empleo serio (esto es, que no es una beca ni ná mierdero en lo que no te dan responsabilidad sino simple explotación). Pero es que ha sido mi primer trabajo, mi primera vez, mi primera llamada a un gabinete de prensa exigiendo cosas, mis primeros reportajes verdaderamente leídos en la calle... Tal vez las primeras veces nunca se olviden. Ojalá.
Todo este circunloquio para un post en el que sólo quería decir "me voy", para que sepaís que, con sus pros y sus contras, me voy de allí y apostaré sólo por el diario. Y por llevar mis proyectos personales, si es que acabo de descubrir cuáles son. Algunos debéis flipar con esto, con la de tiempo que hace que pienso en irme.
Está decidido. Ayer se lo comuniqué a mi jefa. Que busquen a alguien, que no me voy de golpe, que les cubro hasta que lo encuentren, pero que me voy, cuanto antes, mejor.
Me quedo con la sensación de estar cerrando una etapa sin poder prever la posterior. Pero supongo que, siempre que tomas una decisión de calado en tu vida, será así. También es lo que hace la vida emocionante.
Lo mismo en dos meses estoy currando en un macdonalds. Es el sino del periodismo, en fin.

1 comentario:

Patricia Rodríguez dijo...

En un Mc Donals o en una empresa de formación... como ya te he dicho, has hecho lo mejor que tenías que hacer... Ánimo y no dejes la profesión, aprovecha las oportunidades y no las dejes aunque el trabajo se lo lleven otros.
Besos