miércoles, 27 de enero de 2010

Qué tiene Sita que no tenga yo

Raras veces, cuando me (des)vivo entre mis Urgencias darias, algún destello me vuelve absolutamente hedonista y liviana. Así pasó hace algunas semanas, cuando por determinadas coincidencias astrales que no desmenuzaré llegó a mis ojos y oídos Sita sings the blues, una obra de una tal Nina Paley, que se ha dedicado a trabajar sobre el Ramayana y sobre su propia historia personal en una pieza de animación que resulta completamente rentable en la relación placer/tiempo invertido. Y, además, es Creative Commons.
Mi pasión por la estructura de los textos me está tentando a haceros un desgrane pormenorizado de alabanzas y reflexiones diversas sobre la película.
Sé que la narrativa de Sita no apunta nada nuevo, pero me resulta profundamente erótica(1). Sé que culturalmente Sita parece un Ramayana para principiantes, pero nunca he sido demasiado elitista. También sé que el contrapunto (contraposición, para quien no me pille) no es sino un recurso más del arte, pero me funciona. Y sé que el Creative Commons en cine puede resultar hipócrita porque hasta el más hippie del cine emplea recursos que no son CC porque son mejores que los productor "libres"... Pero adoro poder descargarme una película en buena calidad y ponérosla en mi blog si me apetece para que todos tengáis acceso a ella, y que así no necesitéis, como yo, llegar a coincidencias astrales no desmenuzables. Para muestra, un botón.


Una de las delicias narrativas que me gusta de la porpuesta de Sita es su capacidad para hablar de un sólo personaje a través de diferentes intérpretes. En el vídeo podéis intuir dos de los tipos de "diseños de producción" que emplea para narrar la historia. El mismo personaje y la misma trama se cuentan con varios diseños que se van alternando según qué parte de la historia cuenta, pero tú como espectador no te pierdes en absoluto. ¿Hasta qué punto permitiría esto una grabación en imagen real? El mismo personaje, con la misma edad, en el mismo sitio, interpretado por "diseños", o sea, por actores, diferentes. Muy atractivo.
Sita es, además, tremendamente sensual. La plástica de las imágenes es una delicia para los ojos y los blues que canta Sita lo son para los oídos. Es placer sensorial por el placer en sí mismo. Es una golosina.









Otra cuestión que me llama poderosamente la atención es la contraposición entre algo que casi se podría llamar ancestral, como la historia del Ramayana, y la narración mediante animación (en flash, de aspecto muy moderno), con una mezcla de imágenes de tintas planas con otras con más volumen o incluso recortes o imagen real tratada, el juego con los diferentes tratamientos de la perspectiva según el momento... Además, mete su historia personal (actual) en un estilo de animación más tradicional (menos "computadorizado").
Todo esto, lo narra con música blues, impepinable referencia a los años 20 y 50, al siglo XX en definitiva, y a la idea de la mujer en esa época. A mi este mare magnum me lleva a pensar sobre la identidad femenina, si tal cosa existe, y esos rasgos "diacrónicos" de género que sugiere Sita mediante la referencia a distintas eras de la concepción de la mujer mediante el uso de la técnica (plástica, animación, sonido, etc.). La espera, el deseo, la fidelidad (¿o no?), el rechazo, la soledad, la maternidad, el sacrificio.
Aunque sólo fuese por la reflexión, merecería la pena. Pero es que encima es bello de ver. Además, Nina Paley mete reflexiones en off de personajes extradiegéticos, lo que da más naturalidad a tus propias refleiones al respecto.


Supongo que intuís que podría seguir escribiendo durante horas sobre todo lo que encierra para mí Sita. Pero prefiero que invirtáis una hora y media viéndola que leyendo el resto de mis pajas mentales.
¡¡Vamos!!

(1) Hablo de la erótica de Sontag, claro: aprender a ver más, a oír más, a sentir más; en una época que prima la hiperabundancia y embota los sentidos mediante la saturación.

domingo, 24 de enero de 2010

Dos

a) Ama


b) Déjate amar

c) Ninguna de las anteriores es correcta

lunes, 11 de enero de 2010

Feliz 2010

Feliz 2010 mis queridos lectores, y disculpad mi falta de continuidad en en último mes, pero había decidido darme unas vacaciones del mundo después de haber tomado unas cuantas decisiones importantes.
Ahora he vuelto.
Prepararsus.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Carta a los reyes 2009

Ayer estuve toda la mañana con esto. Siento la extensión. Quienes me conocéis bien y/o me leéis habitualmente ya sabéis de qué va. Es curioso pensar que dentro de un año lo miraré sin saber si me reiré o qué.

PEORES SENSACIONES DE 2009
1.- Rendirme. No querer salir de la cama ni para ducharme. No querer pensar. No tener expectativas. No querer trabajar, porque no veía recompensa. No querer luchar contra ello. Pasar horas y horas ahí tumbada, viendo series, sin querer salir. Sentirme una mierda por no tener ganas de salir de la mierda. Ser débil.
2.- Enviar temas todos los lunes al periódico y no recibir respuesta siquiera. Estrujarme la cabeza por mejorarlos. Ver que tampoco. Ver que alguno de esos temas finalmente salía, y no lo firmaba (cobraba) yo. Ver que trabajar más daba igual, que no me compraban temas por mucho que hiciera. RENDIRME. Encontrarme con que me habían bajado la remuneración por artículo entre un 15% y un 18% cuando llegó una factura. Decepcionarme con mis jefas por no haber dicho nada y hacerse las longuis –creía en ellas. Sentirme un fracaso.
3.- Sentir que a lo mejor verdaderamente él era incapaz de luchar contra ello. Dudar en serio por primera vez, sin dejar de quererle ni un minuto.
4.- La enfermedad de una persona a la que quiero y admiro muchísimo. Va el cuarto porque sé que hoy en día estas cosas se superan, pero siempre es un shock y una preocupación.
5.- “Vamos a tener que prescindir de ti”
6.- Descubrir que en el proyecto documental en el que me había metido no tenían dinero ni para cubrir la fase de desarrollo, cuando me habían dado a entender que sí. Por fin me había ilusionado con algo después del periódico, y salió rana. Que muchas de las expectativas que me habían propuesto, como el Sunny Side, resultasen incumplidas. Que se frustrasen mis expectativas y que la ilusión con la que trabajé fuese inútil. La desesperanza.
7.- Discutir seriamente con uno de mis mejores amigos desde hace varios años. Sentir que había sido ingenua respecto a él todos estos años. Explotar en esa discusión por toda la rabia que tenía dentro, delante de otra amiga, que lo tragó todo sin tener por qué. Querer salir corriendo. Y que, pese a arreglarlo después, lo nuestro nunca haya vuelto a ser lo mismo. La saudade.

MEJORES MOMENTOS DE 2009
1.- Que en esos momentos, de madrugada, en los que me despertaba un instante, él estuviese ahí. Abrazarle y volverme a dormir plácidamente. Los despertares junto a él. Los desayunos de café con leche y un número par de galletas, en la cama. La independencia junto a él.
2.- Que también estuviese cuando todo iba mal. Siempre, siempre, poder hablar con él. De todo. Que me mirase comprendiendo, sin decir nada. A veces diciéndolo. Ver sus ojos preocupados esforzándose por darme el tiempo que me hacía falta para estar bien. Que me ofreciese su apoyo para que hiciese lo que fuera por ser feliz. Que haya sido mi red cuando estaba en la cuerda floja. Esta sensación no la tenía cuando él lo hacía, claro. La tengo ahora, que ya todo pasó.
3.- El cumpleaños de mi madre, escuchando a mis hermanos hablar. Verla a ella feliz. Me hace tan feliz verla a ella feliz…
4.- Aprender a salir del hoyo y volver a querer tener expectativas. (Tengo que decir que las cuatro primeras han sido muy difíciles de ordenar, porque las cuatro son muy intensas, y la cuarta podría lo mismo ser la primera).
5.- Abrir la web de la escuela pensando “a ver quién es el enchufado al que le han dado la beca Ibermedia” y ver mi nombre y mis dos apellidos. Presentir que, por fin, algo podría ir bien. Que los planetas se alineaban para que tomase una decisión. Que tal vez podría haber luz al final del túnel. El apoyo incondicional que me dio absolutamente toda la gente que conozco. Y mis padres. Que el curso me sirva para dar el salto al vacío.
6.- La amistad que me une a mi querida Sara. Cómo me ha apoyado siempre, como me respeta, su forma de querer. Tener una amiga así me hace sentir orgullosa de mi misma y honrada cada vez que pienso en ella. (Te quiero zorra, ya sé que soy una petarda y todo eso, y pienso serlo muchos años más).
7.- Toda la gente deliciosa que he conocido en los últimos meses en distintas ocasiones: Alergia, el Instituto, Solita… Mi (nuevo) cuñado y su familia. Me parece que estoy empezando a volver a creer que hay gente buena y limpia en este mundo. Y tal vez esta sensación no debiera ir la sétpima.

EXPECTATIVAS (MÁS BIEN DESEOS) PARA 2010
1.- Que mi familia siga bien, salud y alegría para todos ellos.
2.- Que mi querida y admirada enfermita se ponga bien del todo.
3.- Que él pueda con ello.
4.- Ver más a mis hermanos. Ver más a mis padres.
5.- Aprender a esforzarme por ver a las personas a las que quiero y que me parecen limpias. Pasar de socializar por socializar. Aprender a priorizar a quién doy mi tiempo y a quién no.
6.- Ganar para vivir, haciendo un trabajo honrado.
7.- Hacer mis proyectos. Signifique lo que signifique eso. Tal vez lo sepa dentro de un año.

martes, 15 de diciembre de 2009

Duele diciembre

Sí. Soy así de típica. De idiota. De simple, de poco original, de nostálgica, de ingenua. Lo soy. Soy de esas que repasa su vida cuando acaba el año y ve las luces de navidad por las calles. Que se plantea objetivos nuevos, aunque sabe que no tienen por qué cumplirse. De esas que nunca para de analizarse, aunque duela. Algo típica, algo idiota, algo masoca. Algo de todo, mucho de nada.

Este año duele diciembre. Jamás imaginé la magnitud de la tormenta que ya presagiaba en enero. Y, antes de escribir mi Carta a los Reyes de 2009, he hurgado en mi Carta de 2008. Para hacer balance. Para ver qué deseaba entonces. Para analizarme más, si cabe. Quienes me seguís hace tiempo sabéis que 2009 ha sido para mi especialmente duro. Vamos, que este año me costará escribir mi Carta a los Reyes, que será mi próximo post, por supuesto. Ahora, antes de eso, quería poner 7 respuestas reales a los 7 deseos que anhelaba el 17 de diciembre de 2008 (si os interesa, aquí tenéis la carta de 2008 en ventana paralela).
1.- Mi mayor deseo, el más importante, se ha cumplido sólo parcialmente, ya que una persona muy querida mía está luchando contra un cáncer siendo aún bastante joven. Pero sigo dando gracias por lo bien que estamos todos y, pese a todo, esto sube la nota media de mi 2009.
2.- Jaja. Qué equivocada estaba. Qué naive, qué triste me ponía saber que nunca sería una más allí. Qué idiota fui por no afrontar antes que jamás podría luchar contra las ventajas que daban a quienes entraban allí por máster.
3.- Promesa incumplida, como todos los años.
4.- Sí, claro, jaja, lo más gracioso es que verdaderamente creía que si me iba bien y me mantenía en el periódico podría haberlo hecho…
5.- Bueno, tanto como que se acabe la crisis… Lo dudo. Pero en fin… He aprendido a buscar horizontes nuevos pese a que haya crisis y comprendido que en realidad es nuestra propia cabeza y la obsesión con lo mal que nos va la vida lo que nos impide muchas veces salir adelante con nuevos proyectos. Así que sí, me he hecho capaz de buscar mis propios horizontes, contra viento y marea, que es de lo que iba la vaina.
6.- Pues nada, que siguen metiéndole una caña increíble. Pero él cada vez lo lleva mejor. Qué grande es.
7.- Bien, objetivamente este deseo se ha cumplido. Donde no hay relación, no hay injusticia. Looking at the bright side…

...

Uf. Ya está. No ha sido tan duro.

Vamos, a por el siguiente.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Aprendiendo, vol.III

Y sigo por donde iba. En el último mes, debo haber hecho como tres o cuatro entrevistas de trabajo. Obviamente no salió ninguna; de lo contrario, hubiera posteado.
Hace tiempo empecé a pensar que estoy perdiendo el tiempo en mi trabajo. Estoy echando nueve horas por 750 euros -sin seguridad social- en un sitio que está a hora y media de mi casa, que no es el trabajo de mi vida, en el que no tengo proyección (sólo habría opción a quedarme 6 meses o un año cobrando lo mismo y repito sin cotizar por lo que después no tendría paro, y después a la calle, seguro, porque el año que viene hay ERE y no estarán para contratitos) y que, además, empieza a cargarme de bastante más responsabilidad de la que correspondría a mi cargo y salario.
Me están cayendo muchísimos marrones a un nivel al que no deberían caerme, para empezar porque hablo inglés y aquí muchos de los jefes de división no saben ni utilizar la ese de la tercera persona del singular -en los verbos-, por no hablar de cambios de sintaxis (pf!) o conjugaciones...
Ha habido días de lluvia absoluta de marrones desde mi departamento (aunque muchos no eran competencia mía), lo que más o menos sobrellevo. Pero hacer además el trabajo de otros cuando estoy saturada con el mío pues me toca los pies (por lo que me pagan, y sin seguridad social).
Lo que yo quiero es desarrollar mis proyectos personales.
Así visto, parece lógico.
Hace dos meses, como apuntó acertadamente Laura en uno de sus comentarios a una entrada descubrí lo que NO quería.
Desde entonces, me he dedicado a reflexionar sobre lo que SÍ quiero.
Y lo que yo quiero es desarrollar mis propios proyectos. Hacer películas.
Así que me piro. Vence mi contrato el día 18 y, aunque me han pedido que renueve, no voy a hacerlo. No en las mismas condiciones, ni de coña, y sé que no pueden ofrecerme otras. Pero es que para estar como estoy me apunto a la vertiente "cajera del lidl" que proponen tanto Laura como Patri. Curro cerca de casa, cobro lo mismo, y tengo seguridad social. Y, mientras, desarrollo mis proyectos personales y busco trabajo.
He estado echando cuentas y tenía por ahí un dinero guardado del que voy a disponer hasta que encuentre otro medio remunerado de subsistencia, circunstancia que espero que se produzca de aquí a finales de febrero, y espero que se aproxime lo mas posible a "hacer películas". Para estar en algo que me distraiga de ese fin, me voy al lidl y persigo ese fin en horas extra. Pero no pienso dejar de perseguirlo.
En fin, parece que voy a echar toda la carne en el asador, a dejarme de gilipolleces y a intentar dedicarme a hacer películas. Cueste lo que cueste. Sé que va a doler, a desesperar, que no voy a poder tener un duro y que puede salir mal. Sé que me estoy metiendo en algo muy duro, que por si acaso 2009 no me había hecho ya bastante daño (que lo ha hecho, y mucho), voy a hacer que 2010 sea incluso más duro.


Pero para mi próximo (no)cumpleaños me quiero regalar la responsabilidad de estar luchando con todas mis fuerzas por una sola cosa. Que, en mi próximo no-cumpleaños, cumplo DIEZ años desde mis Sweet Sixteen. Es ahora o nunca. Luego no podré arriesgarme. Y no quiero estabilizarme en un trabajo "simplemente cómodo" antes de quemar todos los cartuchos.
Siempre me han dicho que el día que ponga todas mis fuerzas en algo lo conseguiré.
Siempre he dicho que el que la sigue la consigue, aunque sea por estadística.
Así que, con dos cojones y acojonada, en este mes de silencio he decidido echarle un pulso a mi vida. No permitir que sea ella quien me viva a mi y marque mi camino. He decidido tomar decisiones.
Cada narración tiene sus personajes. Para mi, los personajes pasivos sólo consiguen que se abandone la lectura, que no se entienda por qué actúan, dan sensación de no tener motivos ni bagaje, te dejan indiferente al final de la historia.
Y, joder, no pienso quedarme indiferente ante mi misma ante el final de mi propia historia. Quiero leer en mí un personaje memorable, aunque nadie más lo entienda.
Así que, en fin, como os anticipaba. En este mes de silencio todo ha ido como siempre: "bien, aprendiendo".

martes, 24 de noviembre de 2009

Aprendiendo, vol.II

Os merecéis más explicaciones. Un mes sin noticias, en la red, es un milenio. Y es que no sólo ha sido el curso y las nueve horas diarias de curro. En este mes, para más INRI, me metí en un rodaje. De ayudante, por primera vez en bastante tiempo, durante un par de fines de semana.
Rodamos en el plató de una mítica empresa de efectos especiales y conocí a alguna gente estupenda (sobre todo en producción, claro, quedaron pendientes unas copas que espero que se materialicen un día de estos). Sentí que era útil y además no recaía tanta responsabilidad sobre mis hombros (lo que, de vez en cuando, se agradece).
El primer fin de semana las jornadas de rodaje fueron matadoras. No sé lo que pasó, prácticamente no pisaba el set (estaba todo el rato corriendo en avanzada o echando cuentas en oficina), pero el primer día llegué a mi casa pasada la medianoche y el segundo una hora u hora y media antes. Cuando me levanté para ir a trabajar el lunes estaba exhausta.
El segundo fin de semana fue... singular... Empezó ya con un presagio, el viernes, cuando me mandaron a buscar al de fotografía a la T1 y el hombre llegó a la T2. Venía con su nena de 3 años. Yuju. La nena se puso mala el sábado. Tenía unas décimas. Y él, preocupado. Y, en producción, preocupados porque el rodaje fuese lento por eso ya que él, intermitentemente, se marchaba del set a ver a la nena. Total, que el domingo acabé en el hospital con la ex-mujer (or whatever she was) y la nena sin entender (yo) muy bien qué hacía yo allí. Creo que ese día tampoco había tenido tiempo de comer. Pero en fin, una es tan idiota que se siente feliz cuando cree que está solucionando problemas... Para seguir, fui a por una furgoneta, resultó ser pequeña, tuve que volver al sitio a devolverla y a coger una más grande, para acabar la joranada rayé el lateral derecho (menos mal que estaba a todo riesgo) y debido a todo esto no pude encajar las facturas de rodaje en el excel, por lo que tuve que ir avanzándolo durante la semana. Pero vamos, todo bien. Aprendiendo.
Ese fin de semana, además, una persona del equipo me levantó la voz. Y, joder, descubrí lo tranquila que puedo llegar a ser. Pensé "be water my friend" y dejé las cosas fluir. He aprendido bastante de mi misma con esta experiencia, sobre mis paranoias y sobre mis propios límites. Que me complico demasiado. Que puedo transmitir mucha más tranquilidad de la que siento. Lo importante de dar soluciones cada vez que encuentras un problema, y no de quejarte y quedarte pensando "tenemos un problema". El cerebro tiene que funcionar a 1000xhora y cada problema ha de tener de apellido soluciones rápidas.
Esto, sumado a unas cuantas conversaciones maravillosas con algunas personas del equipo, se traduce en que todo me fue bien, pese a que a ojos no iniciados puda parecer un desbarajuste.
Por eso si me preguntábais qué tal de rodajes os contestaba, como siempre: "bien, aprendiendo".