viernes, 25 de junio de 2010

De malarias y maratones

Hace un mes y medio que me enteré de que nos quedábamos en la calle. Nos quedamos con ganas de más. Yo creo que a mi en esa producción me picó un bicho de trompa afilada y me contagió algo parecido a la malaria: se pueden curar los síntomas, pero se queda en la sangre.
Siempre he dicho que esta profesión, sin padrino, es una puta carrera de fondo. Es no parar nunca. Seguir. Seguir. Seguir. Cuarenta kilómetros y sigues corriendo, sin perder el ritmo. Todos los días, todas las semanas. Todo el tiempo hay que estar alerta, investigar qué se cuece para saber dónde podrías tal vez engancharte. Es absolutamente matador, pero si sabes que es lo que quieres tienes que lanzarte a por ello, ¿no?
Bueno pues lo más difícil de todo el tratamiento contra la malaria es no olvidar todo lo contenido en el párrafo anterior. Cuando un día tras otro no sale nada, no ves ningún sentido a seguir buscando. Sientes que nunca saldrá nada. Pierdes fuelle. Y olvidas la regla número 1 del tratamiento: Seguir, siempre seguir. Como decía en el post anterior: Tener paciencia.
Mi tratamiento inmediato fue buscar curro entre mis allegados. Algo que para mi era bastante nuevo. Quienes me conocéis sabéis cuánto me "cuesta" pedir favores y sentir que entro en un sitio "por enchufe" de alguien. ¿Cómo iba YO a llamar a alguien para que me diese trabajo? ¿Cómo iba a YO echarle tanto morro de pedirle ayuda a alguien en algo así? ¿Es que no "valgo" lo suficiente para que me den una oportunidad por mi misma?

Bueno, hace ya bastante tiempo descubrí que tal vez no. Que no pasa nada. No se cae el mundo por eso, por mucho que todo el mundo a tu alrededor te venga con el "tú vales mucho". Bah. Que te venga una oportunidad no tiene nada que ver con tu valía, sino con tu disposición. Para lo que sirve tu valía es para no decepcionar a quienes te dan oportunidades y te ayudan. Así que, 2º paso: tragarse la soberbia. Pedir trabajo a personas que crees que pueden confiar en ti como para acercarte esa oportunidad. Lo importante es tener una disposición firme hacia aquello que quieres lograr. Y, después de un montón de años huyendo de pedir ayuda, me puse a llamar puertas entre conocidos.
Que no salió curro, pues no. La producción está muy jodida en estos tiempos, y parece que es un curro para el que "vale cualquiera". Pero casi todas las personas con las que contacté me ayudaron como pudieron, le pasaron mis referencias a alguien, me pasaron mails, me aconsejaron, me orientaron y, sobre todo, me animaron a seguir adelante y a no cejar en el empeño. Paso número tres: hacer caso a quienes pueden ayudate,
Hubo algunos que me dijeron "espérate a final de verano y me llamas". Pero ¿cómo voy a estar tres meses esperando?
Si te quedas esperando, parado, los síntomas se te hacen cada vez más duros de sobrellevar. Te hundes, pierdes ritmo, tienes que empezar otra vez de cero. Pierdes esperanza.
Así que me metí a fondo en los cortometajes finales de la escuela de cine (ya que haces algo, hazlo bien), y he tenido cuatro jefaturas (y ocho rodajes) en cinco semanas, que digo yo que no está mal, vamos. Pensé, "cuando acabe, vuelvo a buscar".
Y cuando acabé, me daba un vértigo horrible ponerme a buscar y que volviese a no salir nada. En esas estaba hace un par de semanas cuando, mientras pensaba en qué quería y qué no, decidí que tenía que intentarlo, por vértigo que diese la posibilidad de fracaso. Hay que seguir corriendo.
Y, por primera vez, estoy siguiendo mi medicación a rajatabla.
Hacía mucho que no os contaba nada de mi vida, y por eso he empezado esta serie de entradas.
Los efectos secundarios de las medicinas, los iré dejando para próximos posts. Pero es jodido esto de estar infectado...

2 comentarios:

Patricia Vera dijo...

Admiro esa disposición. Ojalá yo tuviera fuerzas para aguantar y esperar y tener paciencia y todo eso llegado el momento. No soy así, pero alabo tus recetas. Y creo que en los tiempos que corren todo el mundo debería inyectarse una buena dosis de tu teoría.

La mujer del médico dijo...

Buf no te creas que yo tengo esa disposición siempre... simplemente creo que siendo lógicos es lo único que verdaderamente se "puede" hacer... pero es desesperante...
Siempre esta nien escribirlo para releerlo cuando se me olvide... y para animar a seguir a quien este igual...