
Sí, son transexuales.
Este caballero utiliza técnicas de arte sacro para hacer decoración hot y fetish. Creo que el tema del arte vitral no se nos escapa a nadie: algo en el románico, fundamentalmente en el gótico, y derivaciones posteriores. Pero siempre, al menos por estas latitudes, nos resulta referencial a los templos católicos de la Edad Media (por lo menos). Y es precisamente este cruce el que hace chocantes las imágenes, a la par de controvertidas. Este tipo de cruces, que por lo demás son bastante frecuentes en nuestra era -nihil novi sub sole- lo que pretenden es escandalizar. Y lo consiguen. Podéis ver imágenes más "incorrectas" aquí.Ante esto, no son pocos quienes se llevan las manos a la cabeza pidiendo "respeto" a la tradición católica y argumentando incluso -!?- que nadie se mete con la religión musulmana (a lo que yo siempre respondo con "por qué crees que es eso" y suelo encontrarme contrarrespuestas que al final incluyen las palabras "yihad", "terrorismo", o "bombas", por desgracia, y nada sobre "representaciones animales y humanas en la religión musulmana", "evolución del arte occidental" o, simplemente, "represión político-religiosa de facto" y "libertad de expresión").


Cuando estuve viendo la expo de Bayona pensé eso, que cómo podía haber aún quienes se escandalizaban tanto por este tipo de arte y, de paso, que cómo podrían ser tan simples de ignorar que gracias a su reacción explícita la obra consigue parte de su propósito. Digo explícita porque creo que esa reacción se da un poco en todos los que hemos "mamado" nuestra cultura.
Por ejemplo, el "Beso de Judas" de Bayona me nació como una seta en el imaginario al ver "El beso" de Tolomelli. Cuando yo veo a Judas morreando a Cristo pienso "Uau" y no -sólo- por la técnica, sino por la ruptura de esquemas representativos que supone respecto al arte y cultura tradicionales, los de los libros, en los que he crecido. Por mucho que haya podido ver imágenes infinitamente más pornográficas, estas me producen un quiebro. Y precisamente para mi es eso lo que hace atractivas este tipo de representaciones. Porque me mueven. Porque, para mí, el arte de hoy en día tiene que moverte algo en las tripas. Hoy, no es sólo técnica. Es saber qué fibras tocar para generar reacciones. Y creo que eso no es nada sencillo en una sociedad sobreestimulada. No creo que sea cuestión de "respeto".Por eso me gusta. Aunque, claro, tal vez todo se reduzca en parte a que yo podría hacerles un par de favores a los dos mozos de la vidriera si no fuese porque acabarían hechos añicos. Literalmente.