esperanza.
1. f. Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos.
Aunque no es más que un estado de ánimo.
Hace tiempo escribí un relato, La Balsa de la Medusa (mi visión psicoemocional del cuadro), en el que descubrí que existía una diferencia entre la desesperación y la desesperanza. La desesperación implica la pérdida de esperanza, por lo que una vez la hubo. La desesperanza es la ausencia absoluta de ella, por lo que jamás existió. Es imposible tener paciencia en la desesperanza. Sólo queda resignación.
Pero por mucha desesperación que pueda llegar a sentirse, hay que recordar qué se ha perdido, esa esperanza que sí existió; hay que aferrarse a ella para poder tener paciencia y no morir en el intento de asuntos que no sólo dependen de que uno resista y luche. Pero aunque no dependa de uno la solución, sí que depende de él estar preparado para cuando llegue... Y no haberse dejado ya llevar por el mar.
4 comentarios:
El nombre de la paciencia carente de esperanza es resignación.
Besos.
A.
Yo ya no sé si tengo paciencia, resignación, estoicismo, aguante, mucha moral o qué. Ánimo compañera, que hay que seguir tirando.
Estoy de acuerdo contigo y no con Arthegarn. No creo que la resignación sea paciencia sin esperanza, sino la inactividad y apatía provocadas a partir de una impresión de impotencia. La paciencia nada tiene que ver con la apatía.
Y Laura, con cómo lo pones, a lo mejor tienes un poco de todo lo que enumeras :)
Como tantas veces, no sé qué decirte, excepto que en este caso,sabemos que al final la barca llega a la playa.
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