miércoles, 22 de septiembre de 2010

El arte de amar (Fromm)

Diréis que últimamente sólo leo libros de amores y desamores. Pero hace ya un par de semanas que terminé con El arte de amar, de Erich Formm, que llevaba en mi librería intacto más tiempo del que soy capaz de admitir en público.
He de reconocer que aquí tampoco hay mucho que coincida con mi forma de ver las cosas. Fromm habla de la necesidad del hombre de romper la "separatidad" como origen de la necesidad de amar. Bueno. Dice que no tenemos ni idea, que la mayoría de la gente se preocupa por ser amado, no tanto por amar. Eso tal vez. Desde luego coincido en que la gente se pasa mucho más tiempo buscando cómo ser amado que amando. Pero, en general, me ha parecido un libro con unas ideas del amor demasiado convencionales y bastante dañinas, sobre todo a la hora de describir los "tipos" de amor (paternal, materno, a uno mismo, erótico y a Dios).
Algo que plantea el libro y que sí me ha resultado interesante es la idea del caracter mercantilista del amor en la actualidad: postula que el sistema capitalista liberal hace que "demos a cambio de algo (que queremos)". Pero vamos, que lo pinta como algo malo. Y creo que yo no podría estar más en desacuerdo. No entiendo por qué ha de ser negativo querer correspondencia. OK, puede ser negativo si te hace daño no ser correspondido. Pero es que creo que el quid está en entender que la gente puede no amarte como tú a ellos, que al igual que tú decides a quién amas y a quién no, ellos deciden. Si les das ese derecho, no tiene lógica sufrir porque no correspondan. Pero no veo por qué debería alguien dejar de requerir algún tipo de retorno positivo de las personas a las que ama. Y para seguir... dudo mucho que el carácter mercantilista del amor sea algo moderno.
Pero, bueno, el libro está bien para pasar un rato teorizando acerca del amor, aunque sólo sea mientras se rebanten las ideas de Fromm.
Ahora que yo últimamente estoy un poco filofóbica, cada vez llevo peor lo de establecer lazos con la gente que puedan generar cualquier tipo de dependencia del retorno que entregan a cambio del amor que pueda dar yo. Tiendo a ser distante, ya se me pasará.

4 comentarios:

Unknown dijo...

Yo me lo leí hace quince años, cuando empecé a salir con Olga, que me lo recomendó mucho, y me pareció una solemne teontería. Maxime si tenemos en cuenta que diez años antes me había leído los Estudios Sobre el Amor, de Ortega y Gassett, que sí que aportan muchísimo al amor intelectuañ. Creo que el jefe tiene una copia, pero si quieres la mía te la dejo.

tanco dijo...

Mujer del médico, hola.

Muy muy interesante este blog, lo he visto por casualidad buscando comentarios que desmonten el tópico nini. Me gustaría proponerte una cosa, a ver si me puedes ayudar. Hablo de una breve entrevista... No sé si estarías interesada, pero me gustaría exponerte de qué se trata. Si puedes escribirme con tu contacto, te llamo yo (soy Eva). Mi correo: evinha.rd@gmail.com.
Gracias y salud.

Anónimo dijo...

Yo lo leí en 3º de BUP, para filosofía. Prefiero no pensar en cuántos años hace ya de eso, pero muchos :)
También entonces me pareció que el libro era un poco pobre y que la clasificación de los tipos de amor era simplista y coja. Claro, que a lo mejor es que no lo entendí en profundidad y en realidad sí tiene todos los matices que a mi me parece que le faltan.
Pero lo del mercantlismo tiene sentido, por lo menos desde mi punto de vista. El amor, tal y como yo lo siento, es generoso e unidireccional. Eso no quiere decir que te dejes pisotear por la persona amada o algo así, sólo que cuando amas a alguien, eso es cosa tuya. El que tu amor dependa de cómo te correspondan es que no me entra en la cabeza. Al igual que no me parece que decidas a quién amas, sino al contrario, decides a quién no. Por lo menos, así me pasa a mi, y soy muy feliz con, por así decirlo, mi sistema emocional :)

Anónimo dijo...

Por cierto que la mujer del médico ama de esta manera, unidireccional y no mercantilista